sábado, 5 de mayo de 2018

En busca del Camino del Mar (1ª parte)



Panorámica del Camino del Mar, desde la plaza de la Catedral hasta el Grao.
Fragmento de la visión de Valencia, del grabador Antoon van den Wyngaerde (1563)

Es sorprendente cómo ha cambiado nuestra percepción de las ciudades, de los grabados cartográficos que se hacían en la antigüedad, algo idealizados, a las fotografías que se pueden tomar hoy en día de nuestra ciudad. Pero como bien dicen, donde hubo, retuvo. Y no es para menos, la ciudad de Valencia tuvo en la antigüedad murallas y vías que dejaron su cicatriz en la piel de asfalto, como es el caso de lo que hoy quiero compartir con todos vosotros callejeros.


Fotografía de la ciudad de Valencia. Autor Thomas Pesquet, abril de 2017.
Hace un año, el astronauta francés Thomas Pesquet realizó esta fotografía con un objetivo de 1.150 milímetros desde la Estación Espacial Internacional a 400 km de altura, y la  publicó con el comentario: “se ve hasta la sombra de las grúas del puerto”


Ante este comentario, busqué la fotografía y la amplié para observar dicho detalle. 



Si la ampliáis podéis ver las sombras de las grúas. ¡Impresionante!
Comencé pues a ver el puerto desde el espacio, y también se veía lo larga que es la avenida del Puerto – la más larga de toda Valencia – y la fui recorriendo toda desde esta fotografía espacial, y llegue al puente del Mar y fue entonces cuando me di cuenta… ¡Desde el espacio se ve el Camino del Mar !



La fotografía espacial, donde os he remarcado en verde,
el trazado del recorrido que vamos a realizar.
Fijaos que es prácticamente un linea casi recta. 
Me pareció sumamente interesante contar la historia de este camino tan especial. Ya que son muchos los valencianos que están vinculados a la “Valencia marinera” o han nacido o se han criado cerca de El Grao de Valencia o de sus playas.

Así que decidí documentarme a base de libros,consultar infinitud de planos, rebuscar para encontrar antiguas fotografías y finalmente salir hacer mis propias fotografías. Todo ello, para componer y recrear imágenes, para relataros a todos vosotros la historia de este camino, cuyo origen comienza en una de las calles más antiguas de Valencia, una vía que existe desde la fundación de la nuestra ciudad en época romana, y que a días de hoy aún perdura su trazado. Esa vía no es otra que la conocida Calle del Mar, en pleno corazón de Valencia.

Rótulo de una de las calles más antiguas de Valencia.
Fotografía: Isabel Balensiya. 


Callejero, te invito a recorrer este Camino del Mar, el cual comienza en la Plaza de la Reina con la Calle del Mar y acaba en el Puerto de Valencia. Durante el caminar conocerás la historia de este hermoso camino en una serie de paradas obligatorias, pero no te preocupes porque no te perderás, caminarás a mi lado y será algo muy curioso, porque juntos viajaremos a través del tiempo una y otra vez mientras vamos camino hacía el mar. 

Haciéndole foto a la placa de la calle del Mar.
el adorno del suelo se me antoja una Rosa de los Vientos
Fotografía realizada por mi hermano. 

¿Estás preparado? ¡Venga busca la Rosa de los Vientos! Yo allí te aguardo. En cuanto llegues comenzamos la ruta. 

¡Comenzamos el Camino del Mar !



La calle del Mar
Fotografía: Isabel Balensiya. 
El origen de la calle tenemos que ir a buscarlo a la época romana, a Valentia, porque hay historiadores que afirman que esta vía ostentó dicha denominación desde "ab urbe condita", quizás  sea algo exagerado pensar así... pero el remoto origen de la Calle del Mar, lo encontramos en el trazado de la muralla romana, pues la puerta Sucronensi estaba muy cerca del lugar donde surgiría este camino al mar.


Valentia republicana con la relación de puertas y el Cardo y Decumano.
Montaje de Isabel Balensiya

El historiador Vicente Salvador, Marques de Cruilles cita: <<El primer asiento de la ciudad fue reducido (***) según los restos de ellos son 830 metros lineales de extensión del circuito amurallado y la superficie de 16.550 metros cuadrados >> y continua << desde la actual iglesia de San Esteban formaba lienzo por la plaza y calle del Almudín, plaza de la Yerba, calle de Corts y de la Bailia, torcía dando frente a Poniente por las calles de Cocinas y Reloj Viejo, Subida del Toledano y calle de Bordadores a la Corregeria, desde donde inclinándose al sur, atravesaba la calle Zaragoza incluía el convento de Santa Tecla y la acera de la calle de Avellanas >>


Trazado de la linea del lienzo romano,
 y zona que abarca en la actualidad.
Dibujo: Isabel Balensiya
En la obra  Valencia fundación romana de Esteve Forriol (1978) el autor pone el limite oriental hasta llegar al Temple y la calle de Gobernador Viejo, y que la puerta Sucronesi estaba al comienzo de la calle del Mar a mano izquierda conforme se entra por la plaza Zaragoza (actual plaza de la Reina) 


El plano de la Calle del Mar (celeste) y las calles del rededor.
Este croquis nos acompañara durante el recorrido.
Dibujo: Isabel Balensiya. ( realizado con Sai Paint Tool)

Volvamos a la época actual, si entramos en la calle del Mar y buscamos el nº 9, encontramos una extraña rinconada, un entrante muy estrecho que permite el acceso a la novena casa, este lugar marca la entrada de la puerta del recinto romano. 


El pequeño recinto de la calle Carcel de San Vicente.
Fotografía: Isabel Balensiya

Por lo tanto podemos afirmar que la "puerta maritima" de la Valencia romana, estaba junto esta calle.
¿Podríamos pues pensar, que desde el origen de nuestra ciudad tenia este nombre esta vía ? Pero sobre este lugar en época de Valentia no se sabe más, así que viajemos un poquito más a través del tiempo,  hasta la época de Balansiya.



En la década de los 80 del siglo XX se realizaron unas excavaciones en los solares del número 17 y 27, donde se hallaron piezas romanas. Pero estas comenzaron a mezclarse con nuestro pasado musulmán, añadiendo más datos sobre nuestros antepasados y vecinos de esta calle.
Entre los hallazgos romanos aparecieron restos medievales del Call  o barrio de la judería, donde encontraron en 1985 un cráneo humano del siglo VI en una necrópolis. También hallaron en este sitio el pavimento de un patio interior de mosaico, una base de columna de 50 cm de diámetros y el muro de un edificio y tres pozos islámicos.

Volvamos de nuevo otra vez a la época musulmana. La muralla romana ha desaparecido y en su lugar se alza la islámica. Recordemos que nuestra ciudad estuvo sometida bajo el estandarte de la Media Luna desde el año 714 al 1238, y la historia de esta calle comienza a liarse un poco. Afortunadamente, tenemos la obra “Historia Musulmana de Valencia y su región” del arabista Ambrosio Huici (1970) donde  se recoge una descripción árabe, la más antigua y completa de la Valencia del siglo XI que pisaría el Cid Campeador.

 << Tiene murallas, se esmeró en construirlas Cabd al- Cazir, nieto de Almanzor y no se conoce en el Al- Andlaus ciudad de muros más perfectos y más hermosos. Tiene cinco puertas… >>
Pero Al- Cazir no cita la puerta de Bab-al-Saria, aunque poco después de su muerte, ya en 1088 aparece adosada a los muros de Valencia un lugar que << era oratorio da los moros facian su oración en sus fiestas. >> Este nombre figura el Llibre del Repartiment como Exera o Xerea y su puerta la sitúa en la actual Plaza de San Vicente Ferrer.

El trazado de la muralla islámica es sumamente fácil de reconocer hoy en día en cualquier plano de Valencia, además son múltiples los restos que existen de esta muralla de siete puertas. Aunque interesante su historia, ya te la contaré en otro momento, Ahora, callejero es importante conocer la historia de otra muralla, la que formaba la Judería de Valencia y en cuyo centro pasaría - o pasa - la Calle del Mar.

Concilio de Toledo, judíos vestidos
de color amarillo. 
Los judíos que habían sufrido una dura opresión por parte de los visigodos, recibieron a los árabes como liberadores. La ley musulmana trataba a la los judíos con el mismo respeto que a los cristianos, es decir como protegidos, concediéndoles plena libertad  jurídica, administrativa y religiosa, viviendo concentrados en un barrio que gobernaban los rabinos, pero de forma libre y  dedicándose a sus comercios.



Imaginad como sería la ciudad medieval de Balansiya, para que hubiera tal colectivo de judíos, que llegaban para comerciar y asentarse en la próspera ciudad… 

De esta judería valenciana, todavía se conservan restos en la estructura urbana existente en la calle del Mar junto al horno de Santa Tecla y en la tortuosa callejuela de la Cárcel de San Vicente , con salida a la calle Avellanas, esta zona constituye parte de la Valencia romana. Es momento de volver de nuevo otra vez al principio de la calle, a esa rinconada antes mencionada, en frente de ella estaba la Plaza de la Higuera, un nombre que ostentó desde muy antiguo, pues ya lo nombra el Bando para la I Procesión del Corpus de 1355. Pero antes de eso, en época de Jaime I tenía el nombre de Plaza de Coch, y en nuestra época Calle de las Gallinas.

Ubicación en el plano de la Calle de las Gallinas y taverna del Gall

Calle de las Gallinas en la actualidad.
Fotografía: Isabel Balensiya


Valencia en 1356, observar el territorio que ocupaba la judería.

Viajemos de nuevo otra vez, esta vez a 1238 Jaime I ha conquistado Valencia. El Call o judería que en tiempo atrás, en época romano-visigótica estuvo adosada a los muros de la ciudad, ahora se encontraba incluida dentro del cercado defensivo de la ahora cristiana Valencia y el insigne rey otorgó esta zona, bajo la demarcación de la parroquia de Santo Tomás, a los judíos. Nuestra actual calle del Mar atravesaba cual “calle mayor” la judería, siendo estos los primeros vecinos de la misma.
Viajamos un poco más adelante en el tiempo, ahora al Renacimiento Valenciano y es que en el año 1580, Micer Pere Hieroni escribiría en “istituciones del furs y privilegios del Regne de Valencia” 

<<… que los judíos y sarracenos que no sean convertidos en la Santa Fe católica no, habiten en la ciudad entre cristianos, más habiten en los vallados hechos para ellos.>>

Básicamente, los cristianos tenían, en el siglo  XVI, a los judíos como si fueran rebaño en un corral, y que además de estar “encerrados” si salían tenían que pagar una multa de 100 dineros, y solamente podían salir para comerciar con un permiso de 10 días, o para asesorar a Jurados por un tiempo de 4 meses. Además, tenían que ir señalados con un círculo mitad rojo mitad amarillo cosido a sus ropas a la altura del pecho y debían pagar multa si no lo llevaban. Definitivamente los cristianos antiguos trataban como reses a los hebreos valencianos.

Plano de la zona que abarcaba la Judería de Valencia, y
 su ampliación posterior dentro de la muralla cristiana.
Dibujo: Isabel Balensiya. ( realizado con Sai Paint Tool)

Por desgracia, esto no quedaría así… empeoraría aún más y la Calle del Mar se teñiría de sangre.
Un colectivo de vecinos valencianos estaba harto de tener que rodear el Call para  ir o venir al Grao, y de poder comerciar. Además, para más inri, a estas protestas se unieron los frailes de Santo Domingo, porque su iglesia se encontraba apartada y abandonada por los feligreses que no podían llegar cómodamente a ella sin tener que rodear los muros judíos. Pero los Jurados de Valencia contestaron a la petición con un“ no ha lugar” un 25 de diciembre de 1390.

No había nada que hacer.

Pasarían los meses y el 9 de julio de 1391 ocurría el trágico hecho. Un grupo de personas se encaminaron a la plaza de la Higuera entre gritos y amenazas, otros más valientes se adentraron en la judería, atacando a las personas, derribando puertas, y saqueando los bazares y llevándose todo lo que tenían, sin que pudiera evitar estos hechos el Duque de Montblach, hermano del Rey don Juan I, que acudió a contener el motín con algunos caballeros. En la contienda también apareció San Vicente Ferrer, que desaprobó la acción de los cristianos y consoló a los judíos llegando a convertir algunos al cristianismo.

San Vicente debió de ver algo parecido a esta escena del
Padre Jofré protegiendo a los desamparados de un ataque.

Finalmente, todo esto sirvió para algo, pues el 20 de noviembre de 1392 el rey Juan I accedió a las peticiones propuestas, por los vecinos de la Exerea y de los frailes del convento de Santo Domingo, para que se abriese una vía urbana más cómoda hacia el mar.


Linea que marca el trazado de la calle desde la actual
 Plaza de la Reina a Navarro Reverter.
Coloreado y rotulado por Isabel Balensiya
Valencia comenzaba ahora la reforma, trasformando ese laberinto de azucats, plazuelas y callejuelas, para un desarrollo urbanístico, en una estructura longitudinal con cierta unidad y poco a poco se iría alargando más tramos de calles que cambiarían la delimitación de la actual Calle del Mar.
    
Finalmente, exterminada la Judería de Valencia por conversión de todos los judíos, no tenía sentido mantener la clausura del barrio y se pensó abrir una nueva calle. Esta, iría desde el antiguo baño que había en la plaza de la Higuera, que transitaba por toda la judería, hasta llegar a la Calle Mayor del Mar, que así era como se la conocía  en esta época,  un tránsito recto para salir, e ir y venir hacía la Puerta del Mar de la muralla del siglo XIV. 
Siendo la primera de muchas calles nuevas que surgirían…

En rojo las calles actuales, en marino las antiguas
calles que abrieron, en rosa los edificios religiosos.
 Dibujo: Isabel Balensiya. ( realizado con Sai Paint Tool)

Se sabe que Juan Luis Vives (1492-1540), el filósofo humanista, vivió muy cerca de la Calle del Mar, en la Calle de la Taverna del Gall. Este nombre de Gall sería una “mala deformación” de Call, concretamente del barrio judío. Esta  transcripción resulta bastante lógica, dado que dicha calle se encontraba en la zona que ocupó la antigua judería.

Casa de Luis Vives
Si regresamos a la actualidad, encontraremos que la calle de Taverna del Gall se denomina Calle de Luis Vives y que desemboca – después de cruzar la calle de la Paz – en la  plaza de Margarita Valldaura, esposa del filósofo valenciano. En esa plazoleta estaba la casa natalicia de Luis Vives. Casa que aun existe al comienzo de la Calle  Vidal con la fachada a la calle  Cardona.

Otra de las calles nuevas que se hizo fue la Calle Nueva, abierta el 27 de noviembre de 1409, en un espacio que va desde la esquina de la Calle  Avellanas hasta la plaza de las Monjas de San Cristobal. La Sinagoga Mayor se convirtió en el Convento de San Cristóbal, al encontrarse allí enterrada una imagen del santo durante las obras.

Muy cerca de ahí, nacería la Calle Pujades, que estaba al lado del convento de Santa Tecla y la Plaza del Torno de San Cristóbal, que se llamó de la Cristiandad Nova. En 1610 se había olvidado el nombre de “Pujades”. En un bando del 22 de abril de 1530 que recoge la Procesión de San Jorge nombra << que tiene un cabo al principio de la Calle del Mar, en el trecho que se llamó calle vulgo de Pujades que así se denominó en otro tiempo la calle que ahora denominamos vulgarmente Calle de las Gallinas>>

A finales del año 1700 el Cami Mayor de la Mar se había alargado hasta la Casa Natalicia de San Vicente Ferrer.

Plaza de San Vicente Ferrer,
fachada de la iglesia de Santo Tomás

Para entender un poco las reformas y el origen del nombre de la Calle del Mar, tenemos que volver a la actualidad, a la Plaza de San Vicente Ferrer (antiguamente de la Congregación), estamos frente a la fachada de Santo Tomás, a nuestra espalda tenemos el ultramarinos de Enrique y a mano derecha si rodeamos un edificio tenemos una calle llamada Altar de San Vicente, este lugar antiguamente era una plaza conocida con el mismo nombre, porque desde el año 1461 se alzaba el altar dedicado al santo en su festividad.
Fotografía Isabel Balensiya


Calle Altar de San Vicente.
Fotografía: Isabel Balensiya


Un fragmento de nuestro mapa para re-ubicar al perdido.
En rojo el nombre actual, en azul el antiguo.

Pero no siempre fue así, con anterioridad a este año, el lugar era conocido como Plaza dels Ams - los Anzuelos-  puesto que nos encontrábamos en el Gremio del Mar y despúes conocido como "Distrito del Mar", muy cerca se encontraba su iglesia patrona que era la de San Andrés Apóstol, el pescador, donde tenían la capilla de la Virgen de la Buena Guía,-actualmente, San Juan de la Cruz junto el Palacio del Marqués de Dos Aguas- ,


Placa del Distrito del Mar
Fotografía: Isabel Balensiya.

Además de ser el Camino al Mar, aquí residían los artesanos, que fabricaban utensilios de  pesca, protegidos dentro de la ciudad y lejos de las costas donde eran atacados por piratas… ¡y tan lejos si pensamos  donde está en la actualidad el puerto de Valencia!

La linea verde marca el trayecto desde el
 principio de  la Calle del Mar al Puerto de Valencia.

Ahora, apenas quedan unos metros para salir de la calle del Mar, y nos encontramos con la Casa Natalicia de San Vicente Ferrer. Existe una curiosidad que nos atañe a la historia de la Calle del Mar, y es que el 14 de febrero de 1497 – recordemos lo de abrir la calle en la antigua judería – el Consejo de la Ciudad acordó expropiar casas para ensanchar callejeas estrechas y con muchas curvas o quebradas, como la Calle Avellanas ya que debido a su estrechez impedía que pasara la procesión del Corpus. 





El objetivo era comprar casas con el fin de derribarlas y embellecer las vías públicas agrandándolas, y para subsanar  los gastos por indemnización a los propietarios expropiados, 
el Consejo cobraba después un impuesto llamado de embellimient. Pero como poderoso caballero es don dinero, el Gremio de Botoneros propietarios de la Casa Natalicia de San Vicente Ferrer pagó una gran suma en 1573 para conservar el “santo edificio” y por esta razón la calle del Mar hace una curva y no acaba del todo en línea recta como se planeó en la reforma.


Casa natalicia de San Vicente Ferrer.
Fotografía: Isabel Balensiya

De este modo, comprando y derribando, fueron embelleciendo, alargando y creando esta calle que en el último tercio del siglo XVIII fue acabado, definitivamente, su trazado en el plano de nuestra ciudad.

Este sería el trayecto final de la histórica calle del Mar.
Plano del Padre Tosca siglo XVIII.
Ahora el corazón dorado de Valencia se podía expandir a través de sus arterías, para atravesar sus murallas y llegar por un camino directo hacía el mar.


Final de la Calle del Mar con el Edificio Bancaja.
Fotografía: Isabel Balensiya. 

Callejero con esto concluimos la primera parte del Camino del Mar, con el elegante chafán del modernista Edificio Bancaja. Ahora, cruza la calle hacía la Glorieta y encontrarás la Fuente del Tritón bajo unos refrescantes árboles que te cobijarán para tu descanso, hasta la hora de proseguir de nuevo.

Aquí te espero...
Fotografía Isabel Balensiya. 

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