jueves, 14 de octubre de 2021

La Librería Anticuaria de Rafael Solaz (Comercios emblemáticos#)

Rafael Solaz en la puerta del establecimiento.
 Fotografía: I. Balensiya. 

CIUTAT VELLA
El Mercat.

Dejamos atrás la calle Calabazas ahora que sabemos de su origen, y nos adentramos en la llamada calle de San Fernando. Una calle relativamente nueva, en comparación de otras cercanas, pues su origen se remonta al siglo XIX tras una reforma urbanística de la que hablaremos dentro de unos pocos días.

Es la típica calle estrecha de la ciudad, de las que suele tener sombra dada por la altura y proximidad los edificios que la forman. Es una vía peculiar pues de ella emana un aroma que nos tranquiliza. Es la mezcla de la fragancia que surge de la tienda de tes y del olor a papel antiguo de un establecimiento bastante curioso. Se trata de una librería anticuario en cuya puerta los transeúntes pueden encontrarse cada día un escenario distinto. Pues tanto el escaparate, como la mesita y un par de sillas nos invitan a pararnos un momento.

Exterior de la tienda.
Fotografía I. Balensiya

Callejero ¿te apetece que entremos?

Al entrar nos llevamos la sorpresa de encontrarnos al mismísimo Rafael Solaz, investigador y bibliófilo, pues suele ser su hijo Rafael a quién encontramos siempre detrás del mostrador. Así que la idea de curiosear por la tienda y describirla la descarto en ese instante. En esta ocasión será el mismo quién nos cuente la historia de la Librería Anticuaria Rafael Solaz.

Después de saludarnos, y mirar los estantes de la tienda, nos sentamos en la mesa y comienzo a preguntarle cosas sobre su vida y su negocio. 

       Rafael Solaz en el interior de la librería.
 Fotografía: I. Balensiya. 

- Rafael los valencianos saben que eres bibliófilo e investigador. Tengo entendido que estudiaste dibujo y pintura. ¿Cómo surgió esa pasión por los libros e investigar el pasado de la ciudad ?

Eso es una gran pregunta, porque realmente en mi casa no había libros. Pero yo tenía una inquietud hacía ellos increíble, porque al no existir, o al no tener una facilidad para acceder a ellos eso hizo que tuviera una pasión. Y no te puedo contestar ciertamente, porque nadie me inculcó el amor por los libros, simplemente fue una cuestión autodidacta comenzar a leerlos, comenzar a apreciarlos y luego a coleccionarlos y que formen parte de mi biblioteca. La biblioteca la tuve que empezar desde cero.

- ¿El primer libro que leíste?

Las aventuras de Tom Sawyer de Mark Tawin. Es un libro clásico de niños, es el primero que tengo en uso de razón, porque a lo mejor en la escuela nos hacían leer “Vela y ancla” por ejemplo y cosas así, pero realmente el primer libro que compré y que leí en su totalidad fue ese.

- En 2001 escribiste tu primer libro. ¿Qué te llevo hacerlo? Como bibliófilo que eres ¿Qué sentiste al tener en tus manos tu primer libro publicado? 

Pues mira, yo trabajé en un banco y en el año 2000 me salí. Entonces disponía de más tiempo, que esa era mi ilusión y comencé a materializar aquello que estuve haciendo durante años de escribir notas, comentarios, artículos y todo eso derivó en el primer libro. Lo que naciera el primer libro, no te puedes imaginar… es como si hubiera nacido un hijo mío. Yo siempre considero que mis libros son hijos míos, a parte de los que tengo como persona – jajajaja – Los libros a mi, siempre, siempre que saco un libro mío, es mi hijo. Forman parte de mi vida.

La elegante tarjeta de visita de la tienda.
Fotografía: I. Balensiya.

- Tu segundo libro trató precisamente de la calle de San Fernando, donde está ubicada la librería. En su origen esta calle ya tuvo algunas imprentas. ¿Qué llevo a fundar esta tienda y cuándo fue? 

La librería exactamente la funda mi hijo, eso lo tengo que dejar claro. El vivió todo el proceso de la biblioteca que estaba en casa, y se quiso dedicar a ser librero. Es cuando buscó un local para establecer la librería, y yo he estado con el ayudándole a crearla. 

- Los cimientos de la tienda están asentados en la tierra, en la que tiempos atrás fueron los cementerios parroquiales de Santa Catalina y San Martín. A la gente este tipo de cosas les da repelús. ¿Tu tienes alguna superstición al respecto? ¿Has notado alguna presencia o vivido un fenómeno extraño? 

El esqueleto articulado de la tienda consultando los ejemplares.
Fotografía: Rafa Solaz

Superstición…¡Ninguna! Pero si que es verdad, que cuando comenzamos aquí a principios del año 2000, coincido con unas catas arqueológicas que hicieron la Consellería, por aquí enfrente. Yo hablé con los arqueólogos y dije que por aquí pasaba una acequia cubierta y había formado parte de esos dos cementerios: Santa Catalina y San Martín. Entonces me dieron la razón cuando hicieron esas catas, porque salió parte de la bóveda de la acequia, y una gran cantidad de restos óseos increíble.


La gata estrella de la librería.
Fotografía: Rafa Solaz

- Hablando de temas espirituales. Los gatos son guardianes espirituales. En esta librería habitó la famosa gata Blanca. ¿De dónde surgió esta felina? ¿Cómo fue su vida en este lugar? La gata un día se perdió. ¿Cómo apareció?

La gata blanca la recogimos de la calle, casi recién nacida estaba llorando. Nos dio pena, somos amantes de los animales, esta gata fue traerla a la librería, y pareció que estaba destinada a ella. Porque durante toda su vida, 18 años ha formado parte de la librería. Y ha sido un icono, ha sido la más fotografía, porque todo aquel que pasaba por aquí, no solo fotografiaba la librería, sino la gata. La gata lo sabía y se ponía posando. Ha sido una gata con la que nunca hemos tenido un problema de nada, entonces para nosotros la gata era la librería.

La perdida de la gata, fue una jornada negra para nosotros. Una vez que la gata desapareció. No es que desapareció, es que ella misma quiso desaparece, cuando supo que estaba cerca de su muerte. Entonces la estuvimos buscando, pusimos unos carteles por toda la zona del mercado, por si alguien se la encontraba y cual fue nuestra sorpresa. Que alguien reprodujo uno de los carteles en un grafiti en una pared, aquí al lado de la calle de San Vicente, y bueno eso fue muy sonado en Valencia ¡Incluso salió en los medios de comunicación!

Cuando se encontró estaba en muy mal estado, porque los gatos cuando saben que la muerte esta cerca, quieren pasar desapercibidos. 

Antigua fotografía de una familia adinerada.
Fotografía: I. Balensiya

- Dejando el mundo espiritual. ¿Has tenido alguna visita de algún personaje importante o famoso conocido, de fuera o dentro de Valencia? 

Es la presencia un día, vino a vernos Jaime de Marichalar, estaba casado con la infanta. Y nosotros teníamos a la venta una documentación del Conde Ripalda un antepasado suyo y se lo habían comentado, y vino a vernos en una de sus visitas a Valencia.

- En esta librería ha entrado mucha gente a lo largo de su existencia. ¿Alguna anécdota épica que contar? ¿Alguna historia graciosa o curiosa ?

Historias son muchas, aquí a diario ocurren cosas. Esto no es una tienda, sino una librería especializada en libros antiguos y hay cosas curiosas. Es una librería y siempre hay historias que contar.

- Los callejeros valencianos - y no valencianos - que se acerquen a la tienda. ¿Qué tipo de libros y documentos pueden encontrar ?

Fíjate, aquí, considero no solo la librería esta, sino otras de libro antiguo son sorpresas. A lo mejor vas buscando un libro concreto, pero el visitante ojea, y dice «Esto me gusta» Sobre todo viene mucha gente buscando sus recuerdos. Recuerdos de su infancia, libros que estudiaron cuando eran pequeños y que ahora, a lo mejor han pasado 40 años, y van buscándolos porque es una forma de recuperar la infancia. Y esto puede pasar. Luego hay coleccionistas de un tema en concreto. 

Un antiquísimo ejemplar de libro hecho en pergamino. Fotografía: I. Balensiya. 

- Sobre los libros y tu bibliofilia. ¿Cuál ha sido el libro más antiguo y el más extraño o curioso que has conseguido?

El más antiguo tengo unos sermones de San Vicente Ferrer 1488, tengo algún manuscrito más antiguo. Pero libro impreso, ese. ¿Curiosos?... ¡Son tantos! Cada uno tiene su historia, pero por ejemplo el Manuscrito de Carsí, que fue toda una sorpresa encontrarlo. Porque todos los historiadores hablaban de él, pero no había aparecido nunca y yo lo compré en Madrid. Extraño, uno de exorcismos, que tengo varios. No es que fuera muy extraño, porque se hacían libros de ese tema desde tiempo antiguos, pero si que tengo uno, que pone unas oraciones manuscritas contra el demonio. Curioso…

Solaz mostrando uno de los ejemplares centenarios. Fotografía: I. Balensiya. 

- ¿Qué se siente cuando tus manos pueden tocar libros de más de 100 años?¿Piensas, aunque sea unos segundos, sobre quién lo escribió o quienes pudieron tenerlo en su biblioteca personal?

Eso es una buena pregunta! Porque yo siempre que cojo un libro antiguo, pienso primero: En el autor ¿Qué sería? ¿Cómo sería? Ponerle cara al autor… Luego en la imprenta que se hizo, ese operario que ponía las letritas, los tipos que se llamaban, para conseguir ese libro. ¿Dónde se vendería? ¿Cuáles serían los lectores de hace 100 o 200 años? ¿Qué fue de esas vidas? Todo eso lo pienso mucho, cuando yo leo un libro antiguo, siempre me pongo como si estuviera viendo la época en que está escrito. ¡Sea del tema que sea! Por ejemplo, este libro está escrito en 1800, te emocionas y piensas: ¡ En unos años será la Guerra de la Independencia !

La calavera que cambia de ubicación por la tienda. Fotografía: I. Balensiya. 

- Por curiosidad. Tu archivo o biblioteca personal. ¿De cuantos volúmenes esta formada? ¿de cuantos documentos y documentación gráfica hablamos?

Actualmente voy por la ficha de libros 11.500. Hay libros modernos, libros antiguos. De la época incunable hasta nuestros días. Luego están los documentos manuscritos, yo no los considero como un libro, pero si como obras, que también las tengo registradas, son 1000 y pico. Luego están las 20.000 fotos de todo tipo, sobre todo toda la foto de la ciudad de Valencia, que tenga que ver con Valencia o que sean costumbristas, son interesantísimas. Eso lo tengo sin catalogar.

La tienda cuenta con una inmensidad de libros muy curiosos. Fotografía: I. Balensiya. 

- Estos días en Valencia se está celebrando la Feria del Libro, los valencianos suelen comprar unos pocos libros. En tu caso ¿Existe alguna objeción por parte de tu familia a tener tantos libros en casa?

Efectivamente. Hay veces que tengo que entrar en casa a escondidas, porque si no es «¿Otro libro?» Eso sí, llegó un momento que tuve que adquirir un estudio para guardarlos.

Rafael con uno de los facsímiles de la Sociedad Bibliográfica  
                     

- Finalmente, sobre la Sociedad bibliográfica Valenciana Jerònima Galés. ¿Qué puedes contar sobre ella?

Eso es una sociedad bibliográfica, que se estableció hace unos 27 años, y bueno hay una serie de bibliófilos, que como socios amantes de los libros. Editamos una serie de facsímiles, libros, y últimamente hemos editado dos planos el de Mancelli del siglo XVIII. Ejemplar único en Valencia que lo tiene el ayuntamiento y que hemos considerado que un ejemplar solo ya que el ayuntamiento no ha hecho reproducciones. Pues se debía de hacer. La sociedad bibliográfica hacemos eso, somo humildes. Tenemos también conexión con otros bibliófilos, coleccionistas y demás gente del gremio del libro. Este tipo de sociedades han existido en Valencia desde el siglo XVIII, pero no han durado tanto como la nuestra. El nombre se debe a la primera impresora valenciana que tuvo ese taller.

Después de esta pequeña entrevista, Rafael me acaba dedicando uno de sus libros. 

Dedicatoria del escritor.
Fotografía: I. Balensiya

sábado, 9 de octubre de 2021

LA HISTORIA DE LA ESTATUA ECUESTRE A JAIME I: 130 años de pura devoción. (Historia de Valencia #3)


Estatua Jaime I en el Parterre.
Fotografía: I. Balensiya.

9 de octubre de 2021. Hoy, como todos los 9 de octubre, los valencianos nos dirigimos tots a una sola veu al Parterre para entonar el himno regional, tras colocar la corona de hojas de Laurel a los pies de la estatua ecuestre de Jaime I El Conquistador.

Valenciano, seguro que has cantado con respeto y has admirado la estatua con devoción casi religiosa. ¿Pero acaso sabías que este año es su 130º aniversario?

Detalle de la corona de Laurel
Fotografía: I. Balensiya


Nos tenemos que remontar al siglo XIX cuando surgió la idea de crear este monumento. Fue en una tertulia que se organizó en 1875 por Teodoro Llorente, director del periódico Las Provincias. Los tertulianos pensaron que Valencia tenía que homenajear el sexto centenario aniversario de la muerte del Rey Conquistador en 1876 y presentaron la propuesta al Ayuntamiento, pidiendo la construcción de tal estatua. Ese documento lo firmaron: Teodoro Llorente, Vicente Querol, Eduardo Attard, Juan Reig, Feliciano Llorente, José Fernández Olmos, Vicente Graus, Aurelio Querol, Bernando Ferrandis, Rafael Ferrer y Bigne, José Brel y Juan Navarro Reverter.

El Ayuntamiento con mucho gusto acepto la propuesta, y nombró una junta rectora del monumento el día 13 de junio de 1876. La cual fue dividida en dos secciones, una que atendió al estudio de la estatua y otra a recaudar fondos para su construcción.

La Junta fue presidida por el alcalde accidental F. Llorente y Ferrando quien decidió que el monumento sería la imagen del rey a caballo, estaría hecha de bronce de tamaño y medio mayor que el natural y se sufragaría por suscripción pública.

Llegó el primer contratiempo y anécdota: la estatua no estuvo hecha para la fecha del centenario, por falta de recursos económicos. Para que el entusiasmo de los valencianos no cayera, se acordó en 1878 construir el pedestal, que fue realizado por el arquitecto municipal Vicente Constantino Marzo, con una altura de siete metros y medio. El material escogido fue piedra de Almorquí, una piedra muy resistente a las condiciones extremas y que no se fisura y que ha sido utilizada durante más de siete siglos como material de construcción en nuestra tierra, sobre todo en la zona de Novelda. 

La estatua durante la Riada de 1957, las aguas alcanzaron los 5 metros.
Fotografía coloreada por I. Balensiya

Un año más tarde en el Boletín Oficial del Estado, aparece la convocatoria dirigida a los escultores valencianos para realizar la estatua. Se presentaron: Moltó, Yerro, Gilabert y Aixa. 

Segunda anécdota: Ningún diseño de los escultores valencianos agradó y el concurso de declaró desierto.

Dado que el concurso realizado a los artistas valencianos había quedado sin resolver, al no convencer ninguno de los proyectos. La Junta encargó el notable escultor catalán Agapito Vallmitjana la obra.

El escultor realizó un diseño que maravilló a la Junta, por lo tanto, dieron su aprobación, pero… ¡Generó una gran polémica con escultores valencianos!

Boceto que presentó Vallmitjana. 
Institut d´Historia de Barcelona. 

Por el otro lado, el escultor Vallmitjana tenía 55 años y ya era un artista consagrado. Procedía de una familia modesta, había ingresado muy joven en la Academia Provincial de Bellas Artes de Barcelona, su ciudad natal. Su carrera despuntó al especializarse en escultura religiosa y funeraria.


Fragmento del modelo en madero de Vallmitjana
Se conserva en el Archivo Histórico de Valencia.

Tercera anécdota y leyenda urbana: Se dice que cuando Vallmitjana recibió el encargo de diseñar la estatua estuvo buscando un caballo que le sirviese de modelo. Tenía que ser un corcel digno de un rey: veloz, fuerte y de gran tamaño. Finalmente lo encontró, un caballo percherón que pertenecía a un comerciante llamado Rafael Martí, el cual lo usaba para trabajar.

Según se iba tallando el caballo en madera, mas emocionado estaba el comerciante, de la inmortalización de su caballo. El hombre había sido soldado miñón y recordaba esa época como la mejor de su vida, por eso el momento en que se vertió el bronce líquido en el molde, Rafael dejó caer su sombrero militar, que aun usaba, dentro del molde. Quería que el recuerdo de la mejor época de su vida, acompañara la imagen de su caballo. Con la emoción del momento histórico, no se acordó de coger el dinero que había ahorrado y guardaba escondido dentro del sombrero. Así fue como se fundió en el bronce a 900º grados su sombrero militar de miñón y un billete de mil pesetas, los ahorros de toda una vida. 

Billete de 1000 pesetas de 1880. 

El contrato con el catalán se firmó por la cantidad de 50.000 pesetas, satisfactoriamente acabó su obra el 29 de abril de 1886, pero el rencor de los artistas valencianos contra la Junta aún continuaba como bien apareció publicado en Las Provincias:

«Si Valencia es, sin duda, el centro pictórico de mayor importancia de España, Barcelona es el primer centro escultórico, de ello han de salir obras para todas partes, de todas ellas, una sola es la que en Barcelona ven salir con sentimiento, una sola es la que allí ha merecido los honores de que se la quisiera reproducir para no desprenderse de ella: la estatua ecuestre del Rey Don Jaime, hecha por D. Agapito Vallmitjana. El ayuntamiento de aquella capital acordó pedir al de Valencia que le permitiese fundir otro ejemplar, para colocarlo en la plaza Real, viendo que esto ofrecía grandes inconvenientes, ha pedido al escultor que haga para Barcelona otra estatua del Rey D. Jaime. Pero esto será porque los catalanes no entienden, porque ya hemos convenido aquí, en “petit comité” que la estatua es un “buñuelo”».

Fuese o no del gusto del grupo de los artistas valencianos, con el modelado de la estatua acabado, había que pasar a la segunda parte del proyecto: su fundición, había que escoger al fundidor que transformara el modelo de madera en un bronce artístico.

La cuarta anécdota: Esto es España y fueron a encargarlo al más barato.

Así lo atestiguan los documentos:

«Era muy normal en Valencia el deseo de que, ya que no había podido construirse la estatua por un escultor valenciano, hicierase su fundición en talleres de esta ciudad. La Junta erectora abundaba en estos sentimientos, pero creyó que, a fin de garantizar los intereses puestos a su cargo, debía abrir un concurso para dicha obra de fundición. A este concurso solo fueron llamados los fundidores españoles. El plazo concedido de termino el 20 de enero de 1887. Acudieron al llamamiento los Sres. Comas hermanos, de Barcelona que ofrecieron fundir la estatua por 36.000 pesetas, Alejandro Wolhguemosthm, también de Barcelona por 34.500, Vicente Ríos, de Valencia, por 50.000 y los Sres. Climent y Alacá, dueños de la Maquinista Valenciana por 30.000.»

Imperaba el deseo de fundir la estatua en Valencia, así en el concurso lo ganó La Maquinista Valenciana, cumplía el requisito de ser de la capital del Turia, y el añadido de ser la más económica. Pero como aún así seguían sin tener aún toda la cantidad de pesetas necesaria no se formalizó el contrato hasta 31 de julio de 1888, por medio de una escritura pública, entre el alcalde accidental D. Pedro Fuster y los Señores Climent y Alcalá.

En dicho contrato se decía que se comprometía a entregar a la Junta una estatua fundida en 15.000 kilos de bronce, estaría aleada en 914 milésimas de cobre, 54 de zinc, 17 de estaño y 15 de plomo y la plancha debía tener el espesor mínimo de 10 milímetros. La entrega se haría en 8 meses y la colocación sobre el pedestal corría de cuenta de La Maquinista Valenciana.

Así lo hizo saber El Almanaque de las Provincias en 1892.

El 10 de agosto de 1890 el modelo de madera del rey Jaime entró en los talleres de La Maquinista Valenciana. La familia Climent durante dos años pudo decir que fue “la casa del rey”. Lo que hizo que la fundición fuera uno de los lugares más visitados por las personalidades de la ciudad, además de foco de mira de la prensa, especialmente del periódico Las Provincias, ya que su director fue uno de los iniciadores del proyecto.

El segundo inconveniente: La Maquinista Valenciana no pudo terminar el monumento hasta cinco años después.

La quinta anécdota: Durante 13 años Valencia tuvo un pedestal de piedra sin estatua alguna.


Vista general del Parterre, al fondo el pedestal sin Jaime I (1888)
Fotografía coloreada por: I. Balensiya

Continuemos con el proceso de fabricación y la anécdota sexta.

Necesitaban materia prima para hacer la estatua es por ello que consiguen que el Ministerio de Guerra le cedieran cinco cañones y un obús del Castillo de Peñíscola, autenticas obras de museo militar, que tenían arrinconadas en la fortaleza castellonense. El 30 de enero de 1887 los operarios de La Maquinista Valenciana, comenzaron a cortar en trozos los cañones, para poder dejarlos en meros bloques de bronce listos para ser fundidos.

Una vez pagado el contrato, la empresa de fundición trasladó la estatua de madera desde Barcelona a Valencia, un proceso que se podía seguir día a día a través de las gacetillas que publicaba Las Provincias.

7 de agosto de 1888

Nos escriben desde Barcelona que el viernes comenzaron a cortar el modelo de la estatua del rey Don Jaime en los trozos que han de hacerse para dividirla y fundirla. Esta solo en tres: la cabeza y cuello del caballo, el cuerpo del jinete hasta la cintura y el cuerpo del caballo con las piernas del jinete. Para hacer estos cortes el ingeniero de la fundición del Sr. Climent se ha puesto de acuerdo con el escultor Sr. Vallmitjana y con la comisión de la Junta que está en Barcelona.

Las noticias se iban publicando en la prensa y eran seguidas con gran expectación por los valencianos. En agosto llegó a la ciudad el tercer inconveniente, la estatua era “demasiado” grande.

9 de agosto de 1888

Ayer regresó de Barcelona el Sr. Climent dejando facturada y dispuesta sobre el “wagon” la estatua del Rey Don Jaime. Ayer debió salir de aquella ciudad y llegará hoy, a pesar de haberse separado la parte superior del jinete del caballo resulto que este colocado en el vagón, no podía pasar túneles. Hubo necesidad de quitar el plinto de madera sobre el que descansa y cortar parte de la cabeza y cuello.

Cuando fue conducida la estatua de los talleres del Sr. Vallmitjana a la estación, en un camión muy grande arrastrado por ocho caballos, la gente se detenía a mirar aquella enorme figura hecha pedazos y los que conocían al Sr. Vallmitjana se complaciera de que procesa a fundirla.

Afortunadamente el traslado desde la Estación del Norte al taller de La Maquinista Valenciana, no ocurrió ningún incidente.

11 de agosto de 1888

Ayer tarde quedó depositada en los talleres de La Maquinista Valenciana el modelo en madera del Rey Don Jaime, el transporte por ferrocarril y la descarga se verificaron sin el menor incidente y menoscabo. Los Señores Climent y Alcalà se proponen montar dicho módulo antes de proceder a la fundición, para que puedan verlo los que deseen. Avisaremos el día en que quede expuesto al público. A propósito, La Ilustración Catalana, publica su último número un retrato del escultor Vallmitjana y de su obra la estatua del Rey Don Jaime.

Portada de la Ilustración.
8 de Febrero de 1891

El cuarto inconveniente La Maquinista Valenciana no cumplió el tiempo establecido en su contrato. Pronto comenzaría a tener problemas. Pero aun así una hurra resonó en el local en el primer momento en que el que con zozobra vieron derramarse fuera del molde una pequeña cantidad de metal fundido, pronto le sucedió un nutrido aplauso. Habían tenido el material suficiente para rellenar hasta el borde del enterrado molde. 

El Señor Climent fue felicitado por todos, cuando por fin extrajeron de los moldes la estatua, y despejar esa incertidumbre de que no había sufrido ninguna contrariedad. Valencia entera respiró aliviada, para la Feria de Julio podrían ver la estatua sobre su pedestal.

Quinto inconveniente: No todo fueron laureles para Francisco Climent, esa primavera el incipiente proletariado industrial valenciano, agrupado en el sindicato de la UGT y en centro anarquistas planta cara a la patronal con sus reindivincaciones de mejora en las condiciones de trabajo, especialmente en la lucha de la jornada laboral de ocho horas. Todas las industrias de Valencia se paralizaron, La Maquinista Valenciana, también.

En el meeting del 2 de mayo de 1890 que dio la agrupación de Valencia del Partido Socialista Obrero se exponen con claridad las reclamaciones, que plantean los trabajadores valencianos:

-        - Limitación de la jornada de trabajo de 8 horas para los adultos.

-        - Prohibición del trabajo de los niños menores de 14 años.

-        - Reducción de jornada para los trabajadores entre 14 y 18 años.

-        - Abolición del trabajo de noche, excepto algunas industrias cuya naturaleza exige un funcionamiento no interrumpido.

-        - Prohibición del trabajo de las mujeres en industrial que puedan perjudicarlas por ser mujeres.

-        - Abolición del trabajo de noche a la mujer y obreros menores de 18 años.

Todos los trabajadores valencianos, imitaron a los franceses, apostando por una huelga general con el único medio de lograr esas 8 horas de jornada laboral.

Las Provincias hizo crónica de ello.

7 de mayo de 1890

Una comisión de propietarios de fundidores y talleres de construcción visitó ayer mañana al Señor Gobernador, para pedir el apoyo de la Autoridad, a fin de que garantizase la libertad del trabajo. Manifestaron al Sr. Jimeno de Lerna que todos los operarios hallábase dispuestos a reanudar sus faenas, pero pedían la seguridad de no ser molestados por los huelguistas. Los operarios que no han hecho demanda alguna, volverán hoy a los talleres, si como es de esperar, con el apoyo de las Autoridades.

Ayer por la tarde se reanudaron los trabajos de fundición en La Maquinista Valenciana, protegiendo el edificio por las fuerzas de la Guardia Civil. Por la mañana se habían disparado dos petardos en la puerta de la fundición, produciéndose la alarma consiguiente, carreras y cierre de puertas.

Al día siguiente la huelga general se podía dar por dominada y los mercados y centros de reunión, el comercio y todo el resto de la ciudad volvían a tener un día cotidiano sin historia alguna. Este día no se hizo ninguna detención, pero las calles eran vigiladas y la Guardia Civil a caballo continuaba las rondas por el centro de la ciudad y los arrabales por las noches.

17 de julio de 1890

Ayer se reunió la Junta del monumento del Rey Don Jaime para tratar la fundición de la estatua. La Maquinista Valenciana se comprometió a fundirla y colocarla sobre el pedestal en el término de 10 meses que concluyeron en mayo último. No habiendo cumplido su compromiso, la Junta entiende que procede la escisión del contrato y ha autorizado a su presidente el Sr. Alcalde para tratar con dicha fundición y resolver lo que proceda.

Llegó una inquietante noticia: Se dijo que Francisco Climent había informado que la base de la estatua era más grande que el pedestal que debía soportarla. Se decía que la estatua en vez de ser tamaño y medio del natural, lo eran dos veces mayor.

Solo fue una falsa alarma. Las medidas eran perfectas. El trabajo siguió su ritmo como fue informando el periódico estrella de la ciudad:

21 de junio de 1890

Tocan a término los trabajos de fundición de la estatua del Rey Don Jaime y quizás antes de que termine la semana que van a empezarse las de remate con la fundición del busto, única pieza que queda para completar la gran figura ecuestre que, para gloria y ornato de Valencia, se ostentarán en una de sus mejores plazas.

Los trabajos de pulido y refinación también adelantan con rapidez, Limpias ya todas las piezas de los aditamentos de las intersecciones y junturas, han comenzado las de bruñido y ya puede observarse en las guarniciones y gualdrapas del jinete y el caballo, el buen efecto del claro-oscuro en la monumental figura, cuyas proporciones y grandiosidad se han hecho más visibles al reconstruir el modelo de madera que se ve ya armado en la sala central de la fundación del Sr. Climent.

Estatua acabada en la Maquinista Valenciana, al fondo la de madera.
Fotografía coloreada por: I. Balensiya

Finalmente, el 12 de enero de 1891 la estatua ecuestre del Rey Don Jaime I El Conquistador, fue colocada sobre su pedestal con una gran grúa, inaugurada el 20 de julio de ese año. Habiendo trascurrido dieciséis años desde la idea propuesta por Teodoro Llorente a su contemplación en el Parterre.

Grúa colocando la estatua en su pedestal.
Fotografía coloreada por: I. Balensiya

                                         
Momento de su inauguración, durante la Feria de Julio.
Fotografía coloreada por: I. Balensiya

Para poder solventar el rencor de los artistas valencianos, sobre el pedestal de piedra se colocaron el escudo de la Ciudad y el de la Casa de Aragón hechos por el escultor Aixa.

Valencia pudo homenajear al mejor rey que tuvo, con esta escultura dónde se aprecia el pictoricismo de un escultor, que destaca su severidad de imagen sacra. Representa al rey Jaime I montado a caballo que va al paso, el rey extiende la mano al frente en actitud de dirigir al tropa, como queriendo decir: Aquí esta Valencia. Todo en un estilo muy romántico. 

La imponente estatua que podemos ver cada día. 

Haciendo un rápido y breve análisis artístico de la escultura. Se aprecia que Jaime I está erguido en actitud regia, con los hombros alineados, con las piernas descansando sobre los estribos de su caballo, el cual está equilibrado en el suelo con tres patas y una levantada. Señal en el mundo de la estatuaria de que el jinete fue herido en batalla. 

Vista general y frontal del caballo con la pata levantada.
Fotografía: I. Balensiya

Existe un gran contraste de luces y sombras que se aprecia en las fosas nasales y orejas del caballo, al igual que la crin del caballo. Vallmitjana trepanó he hizo diversos planos de profundidad para poder tratar de representar los diversos contrastes de tejidos y ornamentos en las bridas del caballo, que tiene actitud rotunda, pero no muy violenta. Está totalmente controlado por su jinete. 


Detalle de la cabeza del caballo.
Fotografía: I. Balensiya

Lo mismo ocurre con la ropa del rey. Vestido con una sobrevesta con las barras de Aragón y una trabajada cenefa con filigrana. La cota de mallas nos indica carácter guerrero, al igual que su espada, es una espada de batalla, no para lucir. Pues no tiene joyas, es sencilla y práctica para la lucha. Esta espada es una copia de la que se conserva en el Archivo Histórico y dícese que perteneció a este rey. 

Ropas y arma del Rey Conquistador 
Fotografía: I. Balensiya

Su rostro esta severamente marcado y ha incidido en dotar de profundidad, para crear ese juego de luces y sombras y darle expresión con una mirada directa, seguro de si mismo en el campo de batalla impartiendo ordenes y señalando con su mano derecha el objetivo a tomar, Valencia.

Detalle del rostro de Jaime
Fotografía: I. Balensiya


Para concluir, cabe indicar la imagen de noche, con el juego de sombras y las luces del Jardín del Parterre, le da un aspecto fantasmal, como una aparición del pasado para recordarnos quien fue él, Jaime I: padre, protector y pacificador del Reino de Valencia. 

Vista nocturna de Jaime I en el Parterre. 
Fotografía: I. Balensiya

jueves, 7 de octubre de 2021

Jaime I y el infinito amor que le tenemos los valencianos.

 


La figura de Jaime I a estado envuelta de leyendas, unas más dispares que otras: Su milagrosa concepción, la serpiente en su cuna o el murciélago que le avisó de la llegada de los musulmanes…

Estas leyendas, puede que tengan un poquito de realidad, pero han hecho engrandecer la historia del monarca, hasta mitificarla. En todos los siglos posteriores se ha tenido muy presente la imagen de este rey de Valencia. Por eso han llegado a nosotros cientos de documentos, grabados, pinturas, esculturas donde aparece reflejado Jaime de Aragón, el rey todoterreno.

Durante la dictadura de Primo de Rivera se tendió a recalcar el carácter “regionalista” de Jaime I, el cual representaban como un creador glorioso, un salvador, pero el sentido fascista del término. Mas tarde durante la instauración de la II República Española, sería tachado de liberal y demócrata, ya que tenía el compromiso histórico de conservar la gran tradición del Conquistador con la nueva conjetura política. “Ningún republicano verdadero sentirá vergüenza de tener un rey como Jaime I” Mas dispar fue la interpretación libre de los vencedores de la guerra, dispuestos a eliminar cualquier residuo regionalista de la figura del rey. Pero eso cuando “A la última conquista debía unírsele la gloria de la primera” El monarca era visto como Jaime El Conquistado, una especie de César hispánico, que tenía una claridad absoluta de la idea unitaria de España.

Fuese la época que fuese. Unos lo han visto como un gran capitán, enfrente de los musulmanes infieles, otros como un conquistador, un colonizador, un legislador, un cruzado y hasta un genocida. Como el autor de una aculturación, de un cambio lingüístico, de la reorganización y creación de un Pueblo.


Jaime fue un precursor, siendo el primer rey que comenzó a tener un registro de documentación expedita por la Concelleria Reial. Un hombre profundamente religioso y cristiano, no un matamoros, sino un precursor del dialogo entre culturas. Guerrero, pero también un hombre de estado, realista y pragmático. Hasta incluso está su imagen como enseña en medio de las discusiones anti-catalanistas que se debaten en nuestra tierra. ¿catalán o valenciano?

Pero por muchas que sean las interpretaciones sobre el Rey, lo que no se puede negar el amor que tenemos los valencianos por Jaime I, considerado desde siempre el punto de origen del proceso de integración de Valencia en la Europa occidental y cristiana. Este amor ha permitido que nadie haya manchado al Rey Conquistador, al contrario, todo los que quisieron ver legitimado su poder han intentado establecer relaciones entre Jaime de Aragón y sus ideologías políticas, por eso la figura del soberano sirvió tanto a la causa de la dictadura de Primo de Rivera, como a la Republica, como al Nacionalismo radical, al Socialismo o al Franquismo.

Este amor por nuestro Rey se refleja en las palabras de Sanchis Guarner. «Los valencianos hemos venerado siempre la memoria de Jaime I. Gracias al Conquistador somos cristianos y occidentales. No musulmanes y orientales, en 1238 Valencia deja de ser islámica y la incorpora a Europa, les dio a los musulmanes una lengua romance, joven, noble y robusta. Nosotros los valencianos actuales, necesitamos proclamarnos, no descendimos de los moros vencidos, sino de los cristianos vencedores. »

Ocho siglos después de que Jaime de Aragón viviese, seguimos homenajeando como merece este rey que buscó un modelo de cultura, para poder llegar a todos los territorios que conquistó. Haciendo entonces del rey Jaime I un ejemplo para todos nosotros llevándolo en la memoria.

Por eso todos los 9 de octubre hacemos un acto en su memoria, se trata de la ofrenda floral al monumento ecuestre que se levantó en su honor.

Una estatua a nuestro Rey Conquistador, que como no pudo ser de otra manera, también está rodeada de algunas anécdotas y leyendas.

Callejero, ya seas valenciano, viajero español o extranjero. Dedícale unos minutos a ir a honrar a Jaime I El Conquistador. Merece la pena ir al monumento, pues no solo es un símbolo patriótico o político, sino también una autentica obra de arte.

Si estás interesado en conocer su historia, clica sobre la imagen y te la narraré con todo lujo de detalles.

 

Estatua ecuestre de Jaime I en el Parterre. 
Escultor Agapito Vallmitjana, 1891


domingo, 3 de octubre de 2021

El Puente del Cuc del LLum (Puentes y Pretiles#3)

Vista de un extremo del original puente del gusano. 
Fotografía: I. Balensiya
TURIANOVA
Moreras 

Callejero el paseo nocturno de hoy nos lleva más allá de la ciudad de las Artes y las Ciencias, al llamado distrito de Turianova que está surgiendo en Valencia. En esta zona donde los solares, las huertas abandonas se juntan con los edificios nuevos que forman los barrios de Cocoteros y Moreras.

La luz eléctrica poco a poco va tomando presencia en esta zona, que hasta hace poco era oscura. Los jardines pueden ser ya frecuentados en las frescas horas nocturnas, los edificios tienen aceras iluminadas y en este entorno, que el Turia, si que lleva agua, vuelve a ser protagonista el puente del Cuc de Lllum. 

El Cuc de Llum iluminado, al fondo los nuevos edificios. 
Fotografía: I. Balensiya

El origen de este puente - o pasarela - se remonta a la época en que Valencia tenía el Gran Premio de Fórmula 1, con un circuito urbano por el puerto. Cuando aquel tiempo de coches, velocidad, gente famosa e importante ene el mundo del motor se acabó, el puente se olvidó y cayó en actos de vandalismo cubiertos por esa oscuridad que llegaba por las noches, donde reinaba el "Coco"

El Cuc de Llum comenzando a ser vandalizado.
Con esta fotografía se puede comprende de donde viene su nombre. 

Cuc de Llum - Gusano de luz en castellano - se construyó con un gran lujo ingeniero, para que la gente pudiera acceder a las gradas del circuito, solo estaba disponible esos días, el resto del año se cerraba al público. Quedando olvidado, en un lugar prácticamente olvidado, intransitable. Sin comunicarse con ninguna parte e imposible de controlar, salvo que tuviera vigilancia. De ahí que la cubierta de placas naranjas desapareciese y su barandilla se llenara de grafitis. 

El puente en la actualidad. Apenas unos pocos puntos de luz y sin cubiertas.
Fotografía: I. Balensiya. 

Ahora el puente ha sido reabierto al público creando un cambio urbanizado para personas y ciclistas, se puede atravesar el Turia viejo y llegar al barrio y al Cementerio de El Grao. Suele estar frecuentado por las noches, de gente joven que se reúne en pequeños grupos a charlar, a poner música para hacer bailes urbanos, o simplemente para pasar un buen rato con los colegas. 

El Cuc de Llum merece la pena visitarlo, pues después de perder la cubierta y con sus grafitis es un lugar perfecto para hacer una sesión de fotografía nocturna y posados urbanos como si estuviéramos en algún barrio degradado de Nueva York. 

Chico posando en el puente.
Fotografia: I. Balensiya

Callejero, si la idea de la fotografía urbana y degradada te gusta, acércate pronto, pues existe el proyecto de urbanizar y ajardinar la zona. Pero hasta que eso pasé las vallas de metal y el hormigón son el escenario para reuniones nocturnas de gatos callejeros. 

Reuniones de gatos que podemos encontrarnos.
Fotografía: I. Balensiya


martes, 28 de septiembre de 2021

A Valencia le crece lo verde (Turianova#3)




Un nuevo proyecto aparece para mejorar la imagen de Valencia, esta vez de forma natural. Se trata de un corredor verde de 14 km que unirá el Parc del Turia y el de l´Albufera.

Un camino verde de 14 kilómetros conectará en el futuro los dos parques naturales. Dicha conexión se realizará por el Parque de Cabecera con dos intervenciones principales: Al noroeste con un bosque metropolitano desde el Parc Natural del Turia hasta los jardines del viejo lecho del río.

En el otro extremo, al sureste, se acometerán obras de restauración en el parque de desembocadura hasta los Poblats Marítims y de ahí hasta la Albufera.

Este maravillo proyecto implica una inversión de treinta millones de euros para limpiar y acondicionar las zonas y replantado de arbolado. Un proyecto del cual se beneficiará: Paterna, Quart de Poblet, Mislata y Valencia.

Esta propuesta se ha presentado a los fondos de Next Generation de la Unión Europea. Con el pretexto de que Valencia puede convertirse en un referente europeo a la adaptación al cambio climático y armonizar con la naturaleza en un entorno urbano y periurbano.

Los objetivos serán los siguientes:

-        El bosque metropolitano. Restauración ecológica del antiguo vertedero con las obras del nuevo cauce. Este bosque contará con un eje peatonal y ciclista de 2.7 kilómetros. Además, recuperar los restos de los azudes de Favara y Rascanya y la antigua red de acequias.

-        El parque de desembocadura. Un corredor ciclista y peatonal hasta la Punta y Pinedo. En este punto comprenderá de las actuaciones del Plan Especial de la zona sur del Puerto de Valencia y el plan Especial del ZAL del Puerto, aprobado por la Conselleria de Política  Territorial en 2018.

Estos trabajos podrían ser realizados al mismo tiempo, o por separado dependiendo de la tramitación de los proyectos.

Todo este proyecto es para recuperar el entorno verde del curso del rio Turia y combatir los efectos del cambio climático. 14 km de longitud, 59 hectáreas de verde y 1,65 millones de personas beneficiadas.


domingo, 19 de septiembre de 2021

MABON: de la segunda cosecha a San Miguel y las manzanas. (La Valencia pagana # 8)

Ha llegado ya el equinoccio de Otoño.
Fotografía: I. Balensiya

La rueda ha dado el último giro. Estamos a 21 de septiembre, ha llegado por fin Mabon, el equinoccio de otoño.

Es la fiesta de la segunda cosecha, pues, aunque se empezó a recoger en agosto, es ahora cuando se terminan de recoger los frutos maduros y los cereales, hasta el 31 de octubre, porque los frutos que queden ese día sin recolectar pertenecen a los espíritus.

Los agricultores agradecen, una vez más, a los dioses por la buena cosecha y hacen ofrendas para la que está por llegar. Esta vez la fiesta ya no tiene carácter religioso, sino popular, pues las gentes celebran que acabaron las duras jornadas del campo. Esto es el origen de muchas fiestas populares de nuestros pueblos que se celebren en septiembre.

El nombre de la fiesta de Mabon es moderno. Se puso siglos después, cuando se hizo una reinterpretación de los restos hallados del Calendario de Coligny y se recompuso esta fiesta en el llamado calendario pagano.

Se utilizó el nombre de Madron, deidad celta del otoño. En el calendario celta los meses no comienzan como los nuestros, sino que se mueven con la luna, empezando en la primera luna llena. Se sabe que la parte de finales de agosto a principios de septiembre se llamaba Edrinios “Tiempo de Sentencias” y la parte de septiembre a octubre Cantlos “Tiempo de Cantos” Esto era así porque al recoger la cosecha muchos cantaban ya para hacer el trabajo más llevadero, o bien marcar con el ritmo de la canción, el movimiento repetitivo de la siega para ir todos a una.

Hombre segando el campo.

Explicado el origen del supuesto nombre de esta fiesta, es momento de hablar de esta época. Para los celtas los lugares liminales tenían mucha magia. Estos sitios eran esos puntos en los que acaba algo y comienza algo más: El amanecer, el anochecer, la orilla de arena y el mar un lugar donde dos mundos se conectan. Lo mismo ocurre con los equinoccios pues está en mitad de dos estaciones.

Septiembre era conocido por algunos pueblos paganos de la antigüedad como Haligmonath “mes sagrado” pues obtenían gracias a los dioses y de su trabajo la comida para todo el año. Septiembre es un mes mágico. Éste marca el equilibrio de las sombras y la luz, los dos hemisferios se igualan. Empezamos a estar regidos por Libra, el equilibrio. Las energías de ambos mundos, tangible e intangible, se unen y eso lo podemos sentir nosotros, los mortales. Se trata de ese hormigueo, de esa especie de quemazón que sentimos estos días previos al equinoccio. Una sensación que interpretamos como nervios, pues comenzábamos el colegio, la emoción de un nuevo curso, estrenar materiales y más tarde, la sensación de esos últimos días antes de regresar a la rutina del trabajo. Este hormigueo es similar a cuando traspasas esa cortina de tiras o cuerdas en casa de los abuelos o de tus tíos del pueblo, que sientes como acarician todo tu cuerpo. Pero esta vez no es nailon o cáñamo, sino el velo de la oscuridad que se aproxima y se pone en guardia nuestro yo más salvaje, ese instinto primitivo muy olvidado dentro de ti. La oscuridad ha ganado la batalla y el verano en el que aún seguimos pensando ha llegado a su fin.

Aunque el otoño astronómico y meteorológico llegue hoy, como indica el calendario, tal vez, por la altitud donde vivas o el pueblo donde habites, no sientas que ya es otoño. Callejero, quizás, para ti el otoño comience el 1 de septiembre con “la vuelta al cole” o cuando pruebas las primeras uvas o contemplas las primeras hojas secas en los árboles de tu campo, jardín o parque más cercano. El otoño se siente y se disfruta, pues es un momento mágico. El más especial del año y, sobre todo, el más importante, ya que nos preparamos para ir de funeral, a una muerte energética.

El dios celta del Sol. Hombre de cabellos rubios y dotado
con una lanza. Recuerda a la imagen de San Miguel Arcángel 

El Dios Sol que nació en Yule está en las últimas, poco a poco se va debilitando para morir en Samhain. La oscuridad ha vencido y el Dios maduro se prepara para morir y volver a renacer. Por eso mira hacia atrás, recordando los días de su juventud en verano y durante unos pocos días vuelve hacer calor – el veranillo de San Miguel – se trata de la mejoría que tienen los difuntos antes de morir.

Pero el Dios Sol volverá a la vida, pues es inmortal. Ahora, en este tiempo de luto, tenemos que descansar de la ardua tarea del campo. Al igual que el Dios Sol miramos hacia atrás, reflexionamos sobre los esfuerzos del pasado y juntamos las semillas que contienen la promesa de la nueva vida en primavera. El misterio de la vida en la muerte. En esta época, los celtas escogían a sus nuevos, porque para ellos la muerte no existía, pues creían en la inmortalidad del alma y que ésta se traspasaba de cuerpo en cuerpo. El señor del clan moría simbólicamente y renacía de nuevo tras estar en comunión con la deidad de la soberanía de la tierra, que no era otra que Epona, señora de los caballos. El señor debía unirse, ser uno con la diosa equina y para ello se bañaba con su sangre y comía carne de caballo. Este ritual era un dogma de fe, similar a la transubstanciación del pan y el vino: el cuerpo y la sangre de Cristo.

 La diosa Epona, señora de los caballos.

No solo existían eventos con la figura del caballo como protagonista, sino también rendían culto a Pomona, diosa de las manzanas y el otoño.  Con el equinoccio comenzaba la época oscura y la recogida de las manzanas, el tiempo de los espíritus se acercaba y tendría su momento álgido en la noche de difuntos. El pueblo pagano veneraba al manzano como árbol sagrado y sus manzanas eran símbolo de perfección e inmortalidad, además de un valioso amuleto de protección y alimentos especial para aquellos que nos abandonaron.

La mágica manzana protagonista de tantas historias.
Con una de ellas se podían pedir deseos, de una forma tan sencilla como esta: Con un palillo escribir la petición en la manzana, después empiezas a comerla a mordiscos en dirección horaria. Cada bocado con fuerza que des, le dará mayor poder al deseo, cuando acabes, tu petición estará en camino. Los restos de la manzana tienes que enterrarlos en el campo o parque para la fuerza de la tierra en el ritual.

Si se corta una manzana horizontalmente, hallamos la estrella de cinco puntas, talismán de protección contra las brujas y los rituales. También se ofrendan a los seres queridos que han muerto, pues les alimenta e hidrata para fortalecer sus almas.

Nuestros antepasados paganos para asegurarse de que la relación de amor duraría para siempre, la noche del equinoccio o la de difuntos, tomaban una hermosa manzana, la partían en dos y cada amante comía una parte, convencidos de que sus almas siempre estarían unidas para toda la eternidad. 

El anochecer en el mar de Galicia.
Fotografía: Santiago Soler Seguí.

Esta época del año, también, era conocida como Alban elfel “luz del agua” porque la Rueda del Año sitúa el equinoccio al oeste, donde acaba el día y si en España miramos hacia esta dirección nos encontramos con el agua del océano Atlántico. Para la cultura celta, el agua era un elemento que podía llevarlos a otro mundo. Este momento liminal del anochecer y por añadidura el horizonte por donde moría el sol, hacía que se viera “la luz del agua”. Por eso, los celtas creían que al cruzar el mar hacía donde se ponía el sol y moría su dios, se encontraba el Mundo de los Muertos. De ahí su costumbre de los barcos fúnebres.

Con la llegada del cristianismo todo esto cambió. La iglesia medieval cambió Mabon por el nombre de Michaelmas, la fiesta de San Miguel Arcángel, una figura cristiana muy popular en estas fechas en diversas localidades a la que se le honraba. Este santo no solo fue escogido para ocultar la deidad pagana de Lugh, el guerrero invencible, portador de la lanza de luz y protector del Mal, sino también porque, San Miguel, es un ser psicopompo que ayuda a las almas de los difuntos a llegar al otro mundo.

Mi altar a San Miguel decorado para la ocasión
Fotografía: I. Balensiya 

Ahora bien, la celebración del equinoccio era algo muy sencillo. Solo llevaban ofrendas al altar de Lugh – o San Miguel – se hacían panes con mezcla de cereales y semillas. También se celebraba una fiesta por la vendimia, tradición que aún se conserva en las poblaciones donde es común el cultivo de la vid. 
Es tiempo de cosecha, nos conectamos con la tierra. El equinoccio es el momento de recoger la abundancia de la tierra y resguardarse en la madriguera. Se celebra la tierra y sus dones.

Centro de mesa hecho con ramas y semillas recogidas por el campo.
Fotografía: I. Balensiya. 

Para celebrarlo, podemos ir a un paraje valenciano, como la Sierra de la Calderona, o algún monte próximo disfrutando de los últimos días de buen tiempo. Podemos comer moras salvajes o recoger, siempre con permiso de la Naturaleza, trozos de ramas, cortezas, semillas, piñas, hojas secas… para decorar nuestros hogares con centros o guirnaldas.

Ejemplo de guirnalda que podemos poner en nuestro hogares.
Fotografía: I. Balensiya. 

También, podemos comer hogazas de pan de semillas, uvas, manzanas, peras, nueces, setas. Preparar pasteles o recetas con estos ingredientes. Incluso, podemos hacernos una infusión de salvia para limpiarnos y despojarnos de energías negativas, o hacernos un baño con tomillo para crear una barrera protectora para el cuerpo y vestirnos con los colores de la tierra: marrones, dorado, naranja, rojos oscuros y lucir joyas de ámbar, ojo de tigre…


Alimentos que podemos comer estos días
Fotografía: I. Balensiya. 
Pero, sobre todo, meditar.

Meditar sobre la vida y la muerte. Piensa en tus actos, en como solucionar tus problemas. Reflexiona y escoge las mejores semillas para alimentar tu alma.

Rodéate de velas que te den calor para meditar.
Fotografía: I. Balensiya. 

Antiguamente se escogían las semillas para comer y las de guardar para la próxima siembra. Hoy esas semillas son metafóricas. Debes elegir cuales quedarte para alimentar tu alma, tu familia y cuales, para plantar, para crecer en el trabajo o desarrollar es proyecto tan importante que tienes en mente. Pero también, tendrás que saber escogerlas bien, porque hay algunas malas, de las cuales nunca crece nada o son malas hierbas que debes eliminar de tu vida y tu camino. Haz como los árboles, desecha cosas, haz limpieza en tu hogar, en tu cuerpo ¡incluso en tus contactos de las redes sociales! Tira las hojas secas, déjalas que se las lleve el viento muy lejos de ti.

Prepárate para descansar, guarda tu energía vital, porque hay menos luz solar. El verano ha sido un no parar, como un coche por una autopista a 120 km/h y ahora tenemos que ir reduciendo la velocidad para entrar en el área de servicio a descansar y repostar. Ves frenando, porque la Rueda del Año, se para aquí.

 

Es momento de detenerse. 
¡Feliz Equinoccio de Otoño!