viernes, 30 de julio de 2021

Muñeca de la Cosecha paso a paso.

 

Muñeca de la cosecha con granos y espigas de arroz.
Fotografía: I. Balensiya

Lughnassad o Lammas es una fiesta pagana antigua que celebrara la recogida de la primera cosecha. Cuando se segaba el trigo de los campos. Una de las tradiciones que se tenían en la antigüedad los pueblos paganos era la de hacer una muñeca con espigas de trigo o cebada, en América en cambio se hacen de hojas de maíz. Yo he hecho una adaptación, pues en tierras de Valencia las espigas de arroz son excesivamente frágiles y grandes para poder hacer una con ellas. Hago una muñeca de trapo y la relleno de arroz de la Albufera. 

Se dice que estas muñecas representan el espíritu de la cosecha y se han de guardar hasta que llegue la primavera y es enterrada en campos y jardines para que el cultivo y las plantas crezcan prósperos. 

MATERIALES

- Telas blancas y de color.

- Madeja de lana.

- Arroz para el relleno.

- Hilos para bordar y coser.

- Aguja y alfileres.




                                        Presentación de las telas y los patrones en papel. 

                              

Dibujamos el cuerpo dos veces en la tela. 

                           

      Lo recortamos. 

                          

Bordamos la cara , o la dibujamos.  

                          

                                                    Lo cosemos al revés. 

                           

                            Con cuidado y con ayuda de un palito lo ponemos del derecho. 

                          

                           Con una cucharita vamos rellenando el cuerpo e iremos
                            cosiendo la cabeza, poco a poco según vamos acabando
                             de llenar con arroz.

                          

                           La cantidad de arroz va al gusto, pueden ser mas blanditas
                           o mas duras. A más arroz mas resistencia para ponerla de pie. 

                           

                                Medimos la cabeza de la muñeca, de oreja a oreja.
                           Ese será el ancho del papel, el largo la longitud de la melena. 
                            Enrrollamos la lana en el papel o cartón hasta llegar a la cantidad
                            necesaria. 

                             

                                 Por un extremo vamos cosiendo con cuidado las hebras.
                              Cuando estén todas aseguradas se corta por el extremo
                              inferior. 


                           

                              Ahora de oreja a oreja se cose el pelo por el borde de la
                              costura de la cabeza. 

                             

                                 Lo acomodamos y peinamos con trenzas o recogido.
                               Recortamos alguna hebra si es muy larga. 


                              
                                
                                   Para la falda y la enagua, se hacen dos círculos de tela.
                                Previamente se pueden bordar para decorar. A los círculos
                                se les hace en el medio un corte de la medida de cadera a cadera
                                de la muñeca y se introducen las patitas hasta la cintura y se 
                                asegura con un par de puntadas en cada cadera. 


                             

                                 Para el brial o el delantal. Se usa este patrón. Se hace
                               un mini dobladillo. He decidido hacerlo en hilo rojo 
                               para a parte de asegurar que no se deshilache decorarlo. 

                               

                                   Con cuidado se le pasa por la cabeza a la muñeca.
                                Se acomoda sobre las faldas y se sujeta con un cordón
                                o una cinta. Y ya está. 
Muñeca vestida por delante 

                            

Así queda por detrás. Asomando las enaguas
bajo la colorida falda.

Ahora la podemos colocar en la entrada de casa, o en la terraza o balcón junto a nuestras plantas o dejarla en algún árbol frutal en el jardín para que atraiga el crecimiento de las 
plantas y nuestras cosechas. 

La muñeca entre las plantas.
Fotografía I. Balensiya





























LUGHNASADH: del Señor de la luz a los Cristos de Agosto.( La Valencia pagana #7)

 

Las espigas de trigo ya están doradas. 

En estos días en que el sol irradia con fuerza sus rayos, la Rueda del Año ha girado por penúltima vez, marcando una fiesta en el calendario pagano. Esta fiesta es llamada Lughnasad en honor al dios celta Lugh, el cual cuenta la tradición inventó esta fiesta en tiempos inmemoriales en honor a su madre Tailtiu, una diosa que murió de agotamiento tras limpiar, fertilizar y plantar cereales creando así los campos para la agricultura.

El dios protector y guerrero Lugh

Así pues, bajo los abrasadores rayos del sol de agosto se celebraba Lughnasad. Momento en que se recolectaban las primeras cosechas y se guardaban las semillas para el futuro. Ya que lo que se recogía este día iba a ser el sustento de todo el invierno para las familias agrícolas, no solo los frutos, sino también el hecho de poder comerciar con el trigo en las ferias y mercados para vender los granos o poder molerlos y hacer pan, ganando dinero para comprar todo aquello que no podían sacar de sus campos.

Las gentes del campo, nuestros antepasados paganos, esperaban con ansias la llegada de esta celebración que se hacía entre la luna llena mas centrada entre el Solsticio de Verano y el equinoccio de Otoño. Pero sufrió modificación de fecha debido al calendario romano y posteriormente al gregoriano quedando fija en un concreto el 1 de agosto. A partir de este día el sol va perdiendo poco a poco sus fuerzas los días se irán haciendo mas cortos y las noches más largas y poco a poco la oscuridad ganará la batalla.

Por eso se encendían velas para ayudar al sol y se vestían de color amarillo, blanco y violeta, color de la lavanda que también estaba en plenitud, igual que el trigo, para poder segarla.

El trigo, el centeno, la avena, el arroz entre otros cereales ya dorados se mecían con la brisa en los campos a la espera de ser regados. Algunos árboles ya tenían frutas maduras para cosecharlas y la mayoría de plantas medicinales estaban en su mejor momento para ser cortadas y secarlas con el calor.

Diferentes tipos de grano

De los cereales obtenidos, como agradecimiento se enterraba el primer puñado para devolverlo a la tierra como muestra de respeto a los dioses y espíritus de locales. Una parte se destinaba para utilizarlos de semillas para el siguiente cultivo y otra se vendía o se molía para tener harina y amasar panes.

El festejo tenía un doble propósito: celebrar los esfuerzos realizados para labrar la tierra y cultivarla para obtener el grano y agradecer a los dioses la protección del cultivo y la próxima fertilidad de la futura cosecha. Estos pueblos eran de mentalidad animista, pensaban que todo en la naturaleza tenía un alma o espíritu: los árboles, las montañas, las rocas y como no la cosecha. Por eso cuando segaban la cosecha, solían hacer una serie de muñecas con espigas, hojas de panocha o de tela rellenas de grano, para que el espíritu de la cosecha se albergara dentro de ellas y pudieran vivir hasta que volviera a nacer otra vez el grano en primavera. Así tenía que cuidarlas en las casas durante todo el invierno y a cambio sus cosechas serían fértiles. 

Muñecas de la cosecha con hojas secas de panochas

Mi muñeca de la cosecha
Fotografía I. Balensiya

( click aquí y te enseñaré cómo hacer tu muñeca de la cosecha)

En los primeros siglos de la época medieval, con el protocristianismo la fiesta seria conocida en algunos pueblos europeos como Lammas, misa de la hogaza, pues con los primeros granos horneaban hogazas de pan que eran ofrendas en los altares para agradecer la abundancia de la tierra y dar gracias a Dios.

La iglesia se encargó, como siempre, de hacer desaparecer el culto pagano de Luhg, el dios de la luz y del fuego, inteligente y talentoso. Guerrero que protegía al pueblo, como su salvador. Colocando en su lugar diversos santos. En el caso de España encontramos tres sustitutos a este dios pagano para cubrir las necesidades de la fiesta: Lugh cuyo símbolo era el león – casualidad de finales de julio a la primera mitad de agosto el zodiaco sea representado por Leo – fue sustituido por otra deidad solar por así decirlo, Cristo. Luz del mundo, el llamado León de Juda, cuyo cuerpo se transformo en pan. Si buscamos en el calendario de fiesta patronales encontramos que existen diversas festividades en agosto a los Cristos. La primera de ella muy cercana de nosotros. El Cristo de El Palmar en la Albufera, rodeada de arrozales con el grano a punto de ser cosechado. A este Cristo se le pasea en barca por el lago para bendecir las aguas para asegurar todo el año de buena pesca y cosechas.

El Cristo durante su paseo por la Albufera

Pero no solo en la ciudad de Valencia, también en diversas poblaciones valencianas encontramos Cristos dedicados a varias advocaciones:

-        Cristo del Amparo: Ador, Font d´en Carràs.

-        Cristo de la Fe: Alcasser, Mislata y Paterna.

-        Cristo de los Necesitados: Aldaia.

-        Cristo de la Providencia: Almassera y Rocafort.

-        Cristo de la Agonía: Antella y Xeraco.

-        Cristo de la Salud: Beneixida, Quesa y Palma de Gandía.

-        Cristo de los Afligidos: Font de la Figuera y Siete Aguas.

-        Cristo del Consuelo: Fortaleny y Rafelquaraf.

-        Cristo de la Peña: Guadassuar.

-        Cristo de las Mercedes: Marines.

-        Cristo de la Sangre:Polinya del Xuquer.

-        El Santísimo Cristo: Novelé, Silla, Catarroja.

En cuanto a la faceta del dios Lugh como guerrero protector del pueblo y los caballos fue sustituido por Santiago Apostol montado en su caballo blanco y defendiendo al Reino aunque celebrando el 25 de julio, pero dentro del periodo de la fiesta, pues realmente se celebraba con la luna llena a finales de Julio y principios de agosto como hemos comentado.

El santo patrono de España

Por último, tenemos a San Cayetano, una fiesta que se celebra el 7 de agosto y es considerado el patrón del pan y del trabajo. Coincidiendo con esta fiesta de origen pagano en la que aquellos pueblos siempre trabajaban porque la vagancia estaba mal vista, era algo fue deshonroso como luchar sin valor o desertar del campo de batalla, Además el pan es el centro de la fiesta de la cosecha, pues sin el grano no se obtendría este elemento que tanta importancia ha tenido y tiene, en la cuna del Mediterráneo donde nosotros vivimos.

El patrón del pan y el trabajo 

Callejero, aunque han pasado tantos siglos ya, hoy en día es posible celebrar Lughnasad / Lammas, la fiesta de la cosecha, porque, aunque no cultivemos campos nuestras cosechas en la actualidad son los logros personales o en el trabajo y siempre tenemos que agradecer a Dios – o a los dioses – por ello.

Por eso os traigo un pequeño ritual que puedes hacer sea cual sean tus creencias. Para empezar, siéntate en una silla cómoda y relájate. Respira hondo unas cuantas veces, ponte alguna melodía agradable y prende incienso si es de tu agrado.

Toma un folio en blanco y piensa en el mes de febrero, cuando las semillas comenzaban a despertar bajo tierra, piensa como fue ese mes, en que ha cambiado tu situación, que has aprendido, como has avanzado. Cuales han sido tus logros y lo que has trabajado estos meses. Porque siempre nos fijamos más en lo que no tenemos que en lo que hemos conseguido, pero también debemos ser consciente de lo bueno que tenemos y si nuestro trabajo da frutos. Apuntalo todo esto en el papel como una siempre lista. A continuación, añade lo que quieres conseguir en lo que resta del año, lo que te haría ilusión tener. Cuando acabas tendrás lista tu cosecha.

Así debe quedar el ritual.
Fotografía: I. Balensiya

Mientras pliegas el papel piensa positivamente en lo que has logrado, una vez acabado, coge un cirio o vela rosa entre tus manos y retrasmítele todo tu agradecimiento, pues el rosa representa la fertilidad y la abundancia. Da gracias por tu casa, tu trabajo, tu coche… Ponla junto a la lista y deja que se consuma la cera por completo junto alguna ofrenda: unos granos de avena, arroz, espigas, frutos rojos, un trozo de pan, algo que representa la cosecha.

Cuando la cera esté fría, debes enterrarla junto a la lista y las ofrendas en el jardín de tu casa o en las macetas donde cultivas tus plantas. Así con amor devuelves nuestro agradecimiento a la tierra.

Devolviendo los restos del ritual a la tierra.
Fotografía: I. Balensiya

Otra opción para celebrarlo es salir al campo – o a la Albufera – al contacto con la Naturaleza y recoger semillas o frutos silvestres como arándanos, moras, fresas, frambuesas… Siempre con respeto a la planta y no destrozarla.

Ejemplar de zarzamora.
Fotografía: I. Balensiya

Por último, si os gusta mancharos las manos, no hay nada mejor que amasar y hornear vuestro propio pan o galletas de cereales o frutos rojos.

Para hacer las siguientes galletas es muy sencillo: coged galletas María las introducís dentro de una bolsa y con el rodillo o una botella de vino las moréis hasta hacer un polvo muy fino, lo volcáis a un recipiente  y añadís leche hasta conseguir un masa como plastilina. Con los dedos o con una cuchara hacéis bolitas en una bandeja de horno. Decoráis con un arándano u otro fruto rojo y espolveaís con azúcar moreno. 10 minutos de horno hasta que estén doraditas y crujientes. 

Galletas de la cosecha
Fotografía: I. Balensiya


¡Feliz Lughnasad / Lammas!
Os deseo que tengaís una abundante cosecha de éxitos y nuevos proyectos.

Simbólico altar a la cosecha
Fotografía: I. Balensiya

                


miércoles, 14 de julio de 2021

Los toldos verdes de Valencia ( y de toda España.) (Curiosidades de Valencia#12 )


Los toldos verdes en la capital del Turia 

Estos días de julio estamos pasando una gran ola de calor, y es muy normal salir a los balcones y ventanas y desplegar los toldos para evitar que la fuerte energía del sol penetre en nuestros hogares. Curiosamente estos toldos tienen una particularidad, son de color verde.

Es cierto que existen otros colores, e incluso con franjas, pero en su mayoría abundan los toldos de color verde.

El origen de estos toldos verde botella no proviene de ninguna costumbre ancestral que ha ido evolucionando a lo largo del tiempo, como he comentado en otras ocasiones como las cocinas turquesas y fachadas azules.

Pero lo cierto es que el toldo verde representa un prácticamente como un elemento patrimonial de la arquitectura urbana no solo de Valencia, sino de toda España.

Un arquitecto llamado Pablo Arboleda, tras una larga estancia fuera del país, al regresar a España, único país que tenemos persianas y toldos, se percató de la uniformidad de los colores de los toldos. Este arquitecto intentó encontrar una lógica para esta particularidad cromática, y al no encontrarla tuvo una idea bastante loca, y fue la de crear un grupo de Facebook llamado “Amigos del toldo verde” donde sus miembros publican fotos, hacen comentarios e incluso lo más absurdo de todo es el concurso anual de fotografía del famoso toldo verde. Donde revindican el toldo verde como un símbolo pese a estar comido por el sol.

Su procedencia viene de entre los años 60 y 80, coincidiendo con la primera gran construcción masiva de viviendas en España – alrededor de 400.000 casa nuevas entre 1970 y 1981 – porque la gente del pueblo llegaba a las ciudades.

España es un país donde el sol es bastante fuerte en verano, de ahí surgió que los pisos quisieran bajar la temperatura de la casa con un toldo de color verde, porque otorga más frescor que los naranjas, marrones o azules.

Además, la costumbre es que, si un vecino colocaba un toldo por primera vez en el edificio, todos los demás que quisieran colocar uno, tienen que ponerlo igual que su vecino para mantener la estética de la fachada.

Lo más fascinante del tema, es la durabilidad del toldo, porque 50 años después, te puedes comprar una casa en esos edificios y te obligan a poner el mismo que puso en su origen.

En definitiva, los españoles estamos más unidos por el toldo verde, que por la bandera y los colores políticos. Callejero, ¿y tú toldo, de qué color es?


 


viernes, 25 de junio de 2021

El secreto de la cocina azul de los abuelos (Valencia oculta# 6)

 

Típica cocina azul de la zona mediterránea. 



Callejero ¿Cuántas son las veces que entras en la cocina a lo largo del día ? ¿En esas veces te has percatado cual es el color que predomina en ella? Tal vez no te hayas dado cuenta, o tal vez sí pero la mayoría de las cocinas antiguas eran - o son - de color azul. Pero un azul de un tono muy característico en ocasiones era un azul pálido tirando a gris, en otras un tono turquesa que se veía tal vez azul brillante o verdoso.  

Tradicional cocina de azulejería valenciana de tonos turquesas
en una casa alquería de Alboraya


Es muy probable que si tienes unos cuantos encima, hayas visto en casa de tus abuelos, o tal vez en tu casa de la infancia ese color en la cocina. O te haya sorprendido en casa de un familiar o amigo. Y es que en la antigüedad y hasta hace 60 años atrás las cocinas eran todas de este color. 

Modelos de cocinas azules urbana y rústica

El motivo de este color, es prácticamente el mismo de porque se pintaban las puertas y ventanas de azul. Para protegerse. El color azul siempre ha estado asociado a la creencia que espantaba a los demonios, a las brujas y otros seres malignos que rondaban por las calles a la espera de entrar en las casas. Pero que también podían entrar por las chimeneas de las cocinas o por sus ventanas. A parte de que la cocina era un lugar donde se hacía fuego, y que mejor que evitar la desgracia de un incendio, que representar a su contrario, el agua, con el color azul. Además que este color refrescaría el ambiente, pues en el pasado no existían esos potentes extractores de cocina que tenemos hoy en día, y que nuestra cómoda vitrocerámica no era más que una especie de estufa de carbón sobre la cual se ponían los pucheros a calentar. El calor del fuego llenaría el aire junto a la mezcla de olores que daría agobio a las personas que estuvieran ante los fogones. Siendo el azul un color refrescante y calmante para la mente. 

Pero lejos de esas creencias esotéricas existía una más científica y es que para pintar los muros de tapial de las casas los valencianos utilizaban cal, y también en esa cal la mezclaban con polvo de azurita machacada, un carbono de cobre, que cuando se juntaba con aglutinantes oleosos, se producía oleato de cobre, un fungicida ligeramente tóxico para esos pequeños depredadores como son las moscas, mosquitos y otros pequeños bichillos incomodos en la cocina. 

Cocina de estuco azul de una antigua casa valenciana

Con el tiempo esa azurita, varió y se convirtió en un polvo azul que se comercializaba en droguerías y ultramarinos con el fin de blanquear la ropa. Pero que fue utilizado para mezclarlo con la pintura blanca con la que se "encalaba" las paredes de la casa. Conocido con el nombre de "azulete" y que había que tocar con cuidado, si no quería uno acabar tintado de ese color, que como hemos dicho mas arriba, no solo era para la fachada por protección mágica, sino también la cocina para evitar que se acercaran los insectos por el olor. 

Azulete que podemos encontrar en algún armario en casa de los abuelos. 

 
Con la evolución arquitectónica y la moda de aplicar azulejos de suelo a techo en cocinas, que antaño solo eran utilizados para el paño del fregadero o del fogón, pues se decantaron por ponerlos de este color. Color que en cocinas eran los los azulejos, y en otras los muebles. Como bien hemos visto en las cocinas de nuestros abuelos. 

Típicos armarios azules de cocina de la década de los 60

Característica cocina turquesa de una localidad valenciana

Cocina rústica de azulejería azul

Este año en 2021, las tendencias de decoración traen de vuelta la moda de las antiguas cocinas azules, y si tu callejero te has decantado por este color para tu nueva cocina, ya sabes de donde proviene su origen y el secreto de porque todas las cocinas tienen algo de azul. 

Cocina rustica azul de obra actual 

Moderna cocina con el característico tono azulado. 


lunes, 21 de junio de 2021

LITHA: de la fiesta del fuego a la Noche de San Juan. (La Valencia pagana #6)


El fuego, el elemento que tanto atrae a los valencianos. 

La Rueda del Año ha dado otro pequeño giro más y estamos en Litha. Este es el nombre que tiene en el mundo del paganismo, la fiesta que celebra el Solsticio de Verano. Personalmente para mí, dentro de las fiestas paganas, es la que más vibra con el carácter del pueblo valenciano: fuego, fiesta y agua. 

Antes de comenzar con la explicación de esta fiesta, permitirme hacer esta reflexión:

Me gusta celebrar las fiestas paganas, porque me conectan con la energía de la tierra y entender el curso natural de las cosas de mi entorno. A sentirme más viva y aprender más de mí misma, entendiendo como vivían mis antepasados. 

Si al igual que yo, sientes que te atrae el paganismo, no hace falta venerar dioses con nombre surgidos de un catálogo de Ikea, aparte de Odín, Thor o Freya. Por mucho que intentes comprender a esos dioses, por muy atractiva que te resulte la idea, tu callejero, no eres nórdico, eres valenciano de los que beben horchata y queman cosas. - Como nos ven fuera de nuestro territorio.- Por esta razón nos cansamos, a la hora de meternos en el paganismo, porque gastamos nuestra energía mental en entender cosas que están fuera de nuestro entorno, y no encontramos ese “algo” que nos haga vibrar y nos diga que estamos por el buen camino. ¿Por qué venerar a Ull dios de la nieve y el frio?  Si en Valencia nunca nieva – salvo en 1960 - ¿No sería mejor venerar a los dioses del fuego? ¿a los de las cosechas? Eso sí, dioses romanos o celtíberos, pues fueron nuestros antepasados.

Porque la fiesta grande de los valencianos, las fallas. No es mas que la cristianización, de una fiesta pagana muy antigua, la de quemar cosas que ya no nos sirve, despojarnos de ellas para comenzar de nuevo resurgiendo de las cenizas. ¡Eso es Valencia!

 

El fuego de las Fallas que tanto ansiamos.


Porque nosotros los valencianos somos los únicos que somos capaces de quemar un año de trabajo en una noche de fiesta, y que al amanecer del día siguiente comiencen a resurgir ideas para las siguientes fallas. 

Por esta razón es importante aprender a respetar los ciclos naturales, y amoldarnos a los nuestros, a la naturaleza que nos rodea, que nos hace vibrar. De esta forma entre las piedras de la Sierra de la Calderona, bajo el tórrido calor del Tossal de San Miguel, en la brisa que mueve las espigas de arroz de la Albufera, o el rumor del agua de las acequias y en el perfume embriagador del azahar de nuestros campos, podremos encontrar a nuestros dioses y entender la sabiduría de nuestros ancestros.

El sol del Solsticio de Verano en los montes de la Calderona.
Fotografía propia.

Al igual que muchas culturas que surgieron más allá de la época romana, Valencia veneraba al sol. Los pueblos paganos lo honraban como un dios, porque como sabemos bien: sin sol no hay vida. Y es precisamente hoy cuando llega a su punto más alto. Gozaremos de su calor y de su luz, pero sin ser egoístas, pues si acaparamos su energía, tendremos sed, quemaduras en la piel e incluso enfermedades. Por eso hay que respetar su presencia. 

Litha celebra el Solsticio de Verano, normalmente es el 21 de junio, pero después de la adaptación pagana y la reforma del calendario cristiano ha pasado a celebrarse el 24 bajo el nombre de San Juan, o como solemos conocerlo La nit de Sant Joan.

La razón de que esta fiesta se celebre por la noche, es porque para los pueblos paganos el día comenzaba con la puesta de sol y una vez se hacía de noche comenzaba el día y la cena era la primera a nuestra manera de verlo, la comida de esa nueva jornada. Por lo tanto, eran donde hacían los banquetes para santificar la fiesta.

La palabra solsticio viene del latín Solstitium. Sol (Sol) y Stitum (detención) y marca el día en que el poder del sol comienza a decrecer, los días se harán más cortos hasta el 22 de diciembre, el solsticio de invierno, cuando el sol volverá a renacer en el firmamento.

 Por otro lado, la palabra Litha en antiguo significa “fuego”, pues es eso precisamente lo que es el dios Sol, una gran bola de fuego en el céfiro, cuyo momento de más poder es hoy, 21 de junio, cuando más alto esta en el cielo, y cuantas más horas de luz tendremos.

A partir de mañana irá perdiendo energía poco a poco. Por eso, hoy que va a subir a lo más alto del cielo, los humanos le ayudamos encendiendo miles de hogueras para darle fuerza y poder. Un empujoncito de energía que le ayude a subir a lo más alto, y cuando esté allí arriba nosotros lo celebraremos con alegría, bailando alrededor del fuego, de esas hogueras que nos protegen de los malos espíritus, pues la luz ahuyenta a las fuerzas del mal, que tanto adoran la oscuridad. 


Los antiguos sacerdotes celtas e iberos y posteriormente la sabia gente del campo, sabía usar el poder mágico que ofrece el astro rey, la luz. De esta forma tomaban contacto con la naturaleza, se comunicaban con los espíritus de los bosques, y pedían a los dioses la abundancia de las cosechas que están por recoger. Al igual que no hay luz sin oscuridad, no hay calor sin frescor, ni fuego sin agua. Por eso que el agua toma gran importancia en estas fechas. La gente peregrinaba hasta fuentes, manantiales o ciertos puntos especiales de ríos, para poder estar en contacto con el agua para bañarse en esas aguas que ese día, se decía tenían propiedades mágicas.

 

Valencia tiene lugares acuáticos únicos. 

Sería a finales de la época pagana y comienzos de la cristiana cuando los rituales se unirían y solo por este día la iglesia miraría hacía otro lado y no juzgaría las almas de las personas, que en el día de hoy se entregaban a la verbena alrededor del fuego forjando unas costumbres paganas entremezcladas con las divinas, para hacer una noche mágica. 

Estas son las cosas que se hacían y se hacen desde la antigüedad. ¿Y tú callejero que ritos haces? 

 El proyecto de tu vida. 

El día del Solsticio de Verano es una ocasión perfecta para comenzar proyectos nuevos, o para tomar ese pequeño impulso que te queda para hacerlos realidad. Ese trabajo ideal, una nueva casa... Pero no solo aprovecha el día, también es una noche mágica para crear el mayor proyecto de tu vida, tu hijo/a. Engendrar hijos esta noche, decían que les daba una suerte y protección únicas. 


Los amuletos.

Se elaboraban y pintaban soles de terracota para decorar el hogar y para tener un sol eterno que iluminara tu casa.  También las joyas o amuletos de ojo de tigre, citrino o cornalina se colocaban al sol, para que se llenaran de su energía. 

El sol de terracota que pinté y colgué
en el exterior de mi casa. Tiene ya un tiempo
y ha perdido parte de la pintura dorada. 

Ritual de la hiedra

Robaban una hoja de hiedra, de su vecino de o algún jardín - eso era importante que no fuera suya -  y tomaban un trozo de papel blanco, se escribía un deseo y a media noche se encendía una vela blanca. Colocaban la hoja de hiedra y el papel bajo la almohada, y al amanecer antes de salir el sol, y sin que nadie lo viera ni hablara, tenía que quemar la hoja y el deseo y enterrarlos con los restos de la vela. Así el deseo se cumpliría.

La hiedra que obtuve hace unos días con raíces
para poder plantar la sobrante.


Las siete hierbas

Salir al campo a recoger - actualmente con responsabilidad - unas hierbas y flores en concreto para elaborar un elixir de protección anual. La llamada "Agua de San Juan"

Hacerlo es muy sencillo, una vez se han recogido las plantas y flores que se necesitan se introducen en un recipiente, normalmente en un barreño y se dejan bajo la luz de la luna durante toda la noche. Al día siguiente (22 o 24 de junio) te has de lavar con esa agua.

La receta es tan sencilla como escoger y recolectar siete hierbas medicinales y aromáticas. Luego colocar unas ramitas de zarza encima para que el diablo no pudiera tocar el agua.  Antes de que se ponga el sol poner las hierbas en un recipiente y cubrirlas de agua y dejarlas así toda la noche para que San Juan las bendiga. A la mañana siguiente hay que lavarse con esa agua y te quitarían los malos espíritus, envidias… previene enfermedades cutáneas y rejuvenece la piel. Después, esas hierbas se secan al sol y se guardarán como protección para todo el año. También se puede conservar parte de esa agua.  

La forma en que guardo los restos de mi agua
para utilizarla durante el año. 

La tradición de las hierbas de San Juan es anterior de la época romana. Una tradición pagana que se intentó cristianizar con la figura de San Juan. Antiguamente se pensaba que estas plantas nos ayudaban a protegernos de todos los males. Este ritual apunta que el agua de las hierbas purificaba nuestra piel contra las enfermedades, además no solo teníamos las propiedades medicinales de las plantas sino también el agua bendecida por San Juan. 


Recreación de como debía ser la pócima. 

La lista de las siete hierbas puede variar dependiendo las zonas geográficas, ya sea por su crecimiento autóctono, o por nuestro propio juicio que escojamos por su color u olor. Yo suelo buscar plantas que representen el verano de Valencia y que podamos encontrar en sus huertas, campos o montes: Hierba de San Juan, Malva, Romero, Rosas, Menta, Limonero, Higuera y por último, para tapar el barreño de agua zarza mora. 

Las hogueras y las olas del mar.

Playa de Valencia con una hoguera para San Juan. 

Se encendían hogueras en la playa, para darle potencia al sol. Luego tenías que saltar ellas y posteriormente sobre las olas del mar, una serie de números. En algunos lugares son 7 y en otros 9. Pero tanto el año pasado como este, hay muchos lugares que no se pueden hacer por el tema de la epidemia, esta prohibido acercarse a las playas. Puedes darte una ducha fría en casa o jugar en la piscina, también te invito a que recrees una pequeña y simbólica playa en tu casa, o tal vez en el jardín de tu hogar o terraza puedas hacer una barbacoa con tu familia y un grupo de amigos. Escribe tus deseos en un papelito y quémalo en las velas o en las brasas de la barbacoa.

Representación casera de la playa, junto a un ramo de hierba de San Juan
Fotografía propia. 


Lo importante es que enciendas el fuego, le aportes energía al sol y como valenciano que eres. ¡Quema cosas! Siempre con responsabilidad. 


Las sardinas 


Todas las fiestas se celebran comiendo, y el plato estrella de esta son las sardinas. Curioso que este animalito plateado sea el escogido como protagonista de la mesa, pero aún más es la forma que hay que degustarlo. Con las manos, siempre.

Para comer pescado hay que mancharse las manos, sobre todo si se trata de sardinas. No se sabe porque, pero las sardinas tienen una magia propia. Nos atraen y sacan nuestro lado más primitivo haciendo que las devoremos entre ascuas de hoguera y humo, riéndonos entre nuestros familiares y amigos. Acompañadas de vino barato y el aceitillo escurriendo hasta los codos. Porque lo dicho, comer sardinas con cubierto es una blasfemia gastronómica del Mediterráneo. La regla no escrita o la leyenda urbana, dice que cuando uno quiera comer sardinas torradas tiene que escoger bien a sus compañeros, porque se trata de un acto íntimo, dónde los demás comensales, verán tu lado más primitivo y sucio.

Por eso la noche de San Juan es noche de sardinas, noche de bullicio, de juerga pagana aunque la iglesia nos acuse de blasfemos. Nuestras manos apestarán a grasa de sardiana durante unos días y la ropa deberá pasar varias veces por la lavadora y se nos quitaran las ganas de sardinas hasta el siguiente san Juan por eso hay que disfrutar la noche.

Cuando los maderos de las hogueras se han consumido y solo quedan las brasas es el momento del ritual de la sardina donde se asan, los hay quienes hacen carne, pero la ley es que, por san juan, la sardina pringue el pan

Modo correcto de comerse de la sardina 

Tres opciones básicas: asarlas directamente sobre brasas, en cuyo caso les vendrá muy bien tener cerca un cubo con agua fría, para no quemarse los dedos al darles la vuelta, improvisar una parrilla o ya puestos envolver cada sardina en una hoja de higuera y hacerlas a la brasa sin perder ninguna gota de grasita. Las sardinas deben ser de un tamaño respetable, ni muy pequeñas ni muy grandes, tienen que ser acompañadas por un trozo de pan por sardina como soporte, ya que la grasita empapará la rebanada de pan. Aunque acabaremos ensuciándonos hasta los codos, no importa esa noche, es el ritual. 


La noche ya ha llegado a su fin. El sol surge de nuevo por el horizonte a partir de ahora, cada vez ira a menos, tu también estas cansado y es momento de llegar a casa. Donde te recomiendo que primero te des una ducha para quitarte el olor de sardinas y la arena. Después lávate la cara y las manos con el agua de San Juan preparada desde la víspera y desayuna Cocas de San Juan.

Coca de San Juan tradicional de Valencia

De esta manera nuestros cuerpos estarán protegidos durante un año más contra las fuerzas del mal y otras cosas. 

 ¡Feliz Solsticio de Verano!