martes, 30 de noviembre de 2021

La Encina de la Avenida de Aragón (Árboles Extraordinarios#9)

La encina de Aragón.
Fotografía: I. Balensiya

EXPOSICIÓN
Mestalla

Callejero, es probable que un día aparcando el coche en el parking del Mestalla lo hayas hecho bajo un árbol de frondosa copa. Un magnifico ejemplar de Quercus Ilex, conocido comúnmente como encina, el árbol de las bellotas.

Hoy en día lo vemos ubicado en la acera del aparcamiento entre la Avenida de Aragón y Blasco Ibáñez, cubriendo con su copa toda la acera y ha vivido mucho hechos a lo largo de su vida. 

El árbol es un ejemplar centenario, un legado de la huerta que hubo en el antiguo y medieval camino de El Cabanyal, y que era regada por las acequias de Mestalla - que da nombre al estadio - y la de Algirós. 

El árbol cuando estaba aún en el campo. En primer plano el Mestalla.  Año 1932.

En 1902 con la urbanización de la zona con el ferrocarril, quedó enmarcada en un entorno cada vez más poblado. Muchos años más tarde, con la desaparición de la Estación Central de Aragón en 1974, la encina formó parte de una zona ajardinada en el interior de las dependencias del Ministerio de Obras Públicas, hasta el año 1982 cuando se demolió el pabellón de la Demarcación de Tráfico y se hizo el aparcamiento para el estadio de futbol. 

La zona se remodeló y se abrió la Avenida de Aragón, quedando la encina en solitario junto al aparcamiento. Aunque peor suerte tuvieron los pinos que la acompañaban, pues fueron arrancados y trasplantados en otro lugar, pero acabaron muriendo. 

Ahí quedó en solitario la encina, como las que nacen en las tierras de Aragón y, curiosamente, crece en la avenida del mismo nombre. Convirtiéndose en un emblema de la zona y en un punto de quedada para algunas personas. 

Ubicación del árbol en la Avenida de Aragón.

A simple vista, no se ve como un árbol monumental de gran tamaño como los ficus que crecen por la ciudad, pero tiene una estructura robusta de copa densa que se levanta en la vía. Un pulmón verde de gran nobleza, que los valencianos debería aprender a respetar porque la encina a estado enferma. Una plaga de cochinilla - un insecto que aparece en los árboles por la combinación de calor y humedad - estuvo debilitando y secando el árbol. Sus ramas tenían zonas de ramas secas. Los técnicos de Jardines revisaron la encina para adoptar medidas para protegerlo y salvarla.

Tronco de la encina protegida por una reja.
Fotografía: I. Balensiya

Ahora la encina esta ahí, creciendo junto a un aparcamiento, en la Avenida de Aragón, una de las más feas de la ciudad, y con más tráfico con toda la contaminación que conlleva. No es más que una anciana, que en sus delirios y sueños recuerda como fueron aquellos años de juventud, y extendiendo sus ramas al cielo clama en silencio: ¡Esto antes era todo campo!


Una de las grandes ramas de la encina.
Fotografía: I. Balensiya.


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