jueves, 14 de octubre de 2021

La Librería Anticuaria de Rafael Solaz (Comercios emblemáticos#)

Rafael Solaz en la puerta del establecimiento.
 Fotografía: I. Balensiya. 

CIUTAT VELLA
El Mercat.

Dejamos atrás la calle Calabazas ahora que sabemos de su origen, y nos adentramos en la llamada calle de San Fernando. Una calle relativamente nueva, en comparación de otras cercanas, pues su origen se remonta al siglo XIX tras una reforma urbanística de la que hablaremos dentro de unos pocos días.

Es la típica calle estrecha de la ciudad, de las que suele tener sombra dada por la altura y proximidad los edificios que la forman. Es una vía peculiar pues de ella emana un aroma que nos tranquiliza. Es la mezcla de la fragancia que surge de la tienda de tes y del olor a papel antiguo de un establecimiento bastante curioso. Se trata de una librería anticuario en cuya puerta los transeúntes pueden encontrarse cada día un escenario distinto. Pues tanto el escaparate, como la mesita y un par de sillas nos invitan a pararnos un momento.

Exterior de la tienda.
Fotografía I. Balensiya

Callejero ¿te apetece que entremos?

Al entrar nos llevamos la sorpresa de encontrarnos al mismísimo Rafael Solaz, investigador y bibliófilo, pues suele ser su hijo Rafael a quién encontramos siempre detrás del mostrador. Así que la idea de curiosear por la tienda y describirla la descarto en ese instante. En esta ocasión será el mismo quién nos cuente la historia de la Librería Anticuaria Rafael Solaz.

Después de saludarnos, y mirar los estantes de la tienda, nos sentamos en la mesa y comienzo a preguntarle cosas sobre su vida y su negocio. 

       Rafael Solaz en el interior de la librería.
 Fotografía: I. Balensiya. 

- Rafael los valencianos saben que eres bibliófilo e investigador. Tengo entendido que estudiaste dibujo y pintura. ¿Cómo surgió esa pasión por los libros e investigar el pasado de la ciudad ?

Eso es una gran pregunta, porque realmente en mi casa no había libros. Pero yo tenía una inquietud hacía ellos increíble, porque al no existir, o al no tener una facilidad para acceder a ellos eso hizo que tuviera una pasión. Y no te puedo contestar ciertamente, porque nadie me inculcó el amor por los libros, simplemente fue una cuestión autodidacta comenzar a leerlos, comenzar a apreciarlos y luego a coleccionarlos y que formen parte de mi biblioteca. La biblioteca la tuve que empezar desde cero.

- ¿El primer libro que leíste?

Las aventuras de Tom Sawyer de Mark Tawin. Es un libro clásico de niños, es el primero que tengo en uso de razón, porque a lo mejor en la escuela nos hacían leer “Vela y ancla” por ejemplo y cosas así, pero realmente el primer libro que compré y que leí en su totalidad fue ese.

- En 2001 escribiste tu primer libro. ¿Qué te llevo hacerlo? Como bibliófilo que eres ¿Qué sentiste al tener en tus manos tu primer libro publicado? 

Pues mira, yo trabajé en un banco y en el año 2000 me salí. Entonces disponía de más tiempo, que esa era mi ilusión y comencé a materializar aquello que estuve haciendo durante años de escribir notas, comentarios, artículos y todo eso derivó en el primer libro. Lo que naciera el primer libro, no te puedes imaginar… es como si hubiera nacido un hijo mío. Yo siempre considero que mis libros son hijos míos, a parte de los que tengo como persona – jajajaja – Los libros a mi, siempre, siempre que saco un libro mío, es mi hijo. Forman parte de mi vida.

La elegante tarjeta de visita de la tienda.
Fotografía: I. Balensiya.

- Tu segundo libro trató precisamente de la calle de San Fernando, donde está ubicada la librería. En su origen esta calle ya tuvo algunas imprentas. ¿Qué llevo a fundar esta tienda y cuándo fue? 

La librería exactamente la funda mi hijo, eso lo tengo que dejar claro. El vivió todo el proceso de la biblioteca que estaba en casa, y se quiso dedicar a ser librero. Es cuando buscó un local para establecer la librería, y yo he estado con el ayudándole a crearla. 

- Los cimientos de la tienda están asentados en la tierra, en la que tiempos atrás fueron los cementerios parroquiales de Santa Catalina y San Martín. A la gente este tipo de cosas les da repelús. ¿Tu tienes alguna superstición al respecto? ¿Has notado alguna presencia o vivido un fenómeno extraño? 

El esqueleto articulado de la tienda consultando los ejemplares.
Fotografía: Rafa Solaz

Superstición…¡Ninguna! Pero si que es verdad, que cuando comenzamos aquí a principios del año 2000, coincido con unas catas arqueológicas que hicieron la Consellería, por aquí enfrente. Yo hablé con los arqueólogos y dije que por aquí pasaba una acequia cubierta y había formado parte de esos dos cementerios: Santa Catalina y San Martín. Entonces me dieron la razón cuando hicieron esas catas, porque salió parte de la bóveda de la acequia, y una gran cantidad de restos óseos increíble.


La gata estrella de la librería.
Fotografía: Rafa Solaz

- Hablando de temas espirituales. Los gatos son guardianes espirituales. En esta librería habitó la famosa gata Blanca. ¿De dónde surgió esta felina? ¿Cómo fue su vida en este lugar? La gata un día se perdió. ¿Cómo apareció?

La gata blanca la recogimos de la calle, casi recién nacida estaba llorando. Nos dio pena, somos amantes de los animales, esta gata fue traerla a la librería, y pareció que estaba destinada a ella. Porque durante toda su vida, 18 años ha formado parte de la librería. Y ha sido un icono, ha sido la más fotografía, porque todo aquel que pasaba por aquí, no solo fotografiaba la librería, sino la gata. La gata lo sabía y se ponía posando. Ha sido una gata con la que nunca hemos tenido un problema de nada, entonces para nosotros la gata era la librería.

La perdida de la gata, fue una jornada negra para nosotros. Una vez que la gata desapareció. No es que desapareció, es que ella misma quiso desaparece, cuando supo que estaba cerca de su muerte. Entonces la estuvimos buscando, pusimos unos carteles por toda la zona del mercado, por si alguien se la encontraba y cual fue nuestra sorpresa. Que alguien reprodujo uno de los carteles en un grafiti en una pared, aquí al lado de la calle de San Vicente, y bueno eso fue muy sonado en Valencia ¡Incluso salió en los medios de comunicación!

Cuando se encontró estaba en muy mal estado, porque los gatos cuando saben que la muerte esta cerca, quieren pasar desapercibidos. 

Antigua fotografía de una familia adinerada.
Fotografía: I. Balensiya

- Dejando el mundo espiritual. ¿Has tenido alguna visita de algún personaje importante o famoso conocido, de fuera o dentro de Valencia? 

Es la presencia un día, vino a vernos Jaime de Marichalar, estaba casado con la infanta. Y nosotros teníamos a la venta una documentación del Conde Ripalda un antepasado suyo y se lo habían comentado, y vino a vernos en una de sus visitas a Valencia.

- En esta librería ha entrado mucha gente a lo largo de su existencia. ¿Alguna anécdota épica que contar? ¿Alguna historia graciosa o curiosa ?

Historias son muchas, aquí a diario ocurren cosas. Esto no es una tienda, sino una librería especializada en libros antiguos y hay cosas curiosas. Es una librería y siempre hay historias que contar.

- Los callejeros valencianos - y no valencianos - que se acerquen a la tienda. ¿Qué tipo de libros y documentos pueden encontrar ?

Fíjate, aquí, considero no solo la librería esta, sino otras de libro antiguo son sorpresas. A lo mejor vas buscando un libro concreto, pero el visitante ojea, y dice «Esto me gusta» Sobre todo viene mucha gente buscando sus recuerdos. Recuerdos de su infancia, libros que estudiaron cuando eran pequeños y que ahora, a lo mejor han pasado 40 años, y van buscándolos porque es una forma de recuperar la infancia. Y esto puede pasar. Luego hay coleccionistas de un tema en concreto. 

Un antiquísimo ejemplar de libro hecho en pergamino. Fotografía: I. Balensiya. 

- Sobre los libros y tu bibliofilia. ¿Cuál ha sido el libro más antiguo y el más extraño o curioso que has conseguido?

El más antiguo tengo unos sermones de San Vicente Ferrer 1488, tengo algún manuscrito más antiguo. Pero libro impreso, ese. ¿Curiosos?... ¡Son tantos! Cada uno tiene su historia, pero por ejemplo el Manuscrito de Carsí, que fue toda una sorpresa encontrarlo. Porque todos los historiadores hablaban de él, pero no había aparecido nunca y yo lo compré en Madrid. Extraño, uno de exorcismos, que tengo varios. No es que fuera muy extraño, porque se hacían libros de ese tema desde tiempo antiguos, pero si que tengo uno, que pone unas oraciones manuscritas contra el demonio. Curioso…

Solaz mostrando uno de los ejemplares centenarios. Fotografía: I. Balensiya. 

- ¿Qué se siente cuando tus manos pueden tocar libros de más de 100 años?¿Piensas, aunque sea unos segundos, sobre quién lo escribió o quienes pudieron tenerlo en su biblioteca personal?

Eso es una buena pregunta! Porque yo siempre que cojo un libro antiguo, pienso primero: En el autor ¿Qué sería? ¿Cómo sería? Ponerle cara al autor… Luego en la imprenta que se hizo, ese operario que ponía las letritas, los tipos que se llamaban, para conseguir ese libro. ¿Dónde se vendería? ¿Cuáles serían los lectores de hace 100 o 200 años? ¿Qué fue de esas vidas? Todo eso lo pienso mucho, cuando yo leo un libro antiguo, siempre me pongo como si estuviera viendo la época en que está escrito. ¡Sea del tema que sea! Por ejemplo, este libro está escrito en 1800, te emocionas y piensas: ¡ En unos años será la Guerra de la Independencia !

La calavera que cambia de ubicación por la tienda. Fotografía: I. Balensiya. 

- Por curiosidad. Tu archivo o biblioteca personal. ¿De cuantos volúmenes esta formada? ¿de cuantos documentos y documentación gráfica hablamos?

Actualmente voy por la ficha de libros 11.500. Hay libros modernos, libros antiguos. De la época incunable hasta nuestros días. Luego están los documentos manuscritos, yo no los considero como un libro, pero si como obras, que también las tengo registradas, son 1000 y pico. Luego están las 20.000 fotos de todo tipo, sobre todo toda la foto de la ciudad de Valencia, que tenga que ver con Valencia o que sean costumbristas, son interesantísimas. Eso lo tengo sin catalogar.

La tienda cuenta con una inmensidad de libros muy curiosos. Fotografía: I. Balensiya. 

- Estos días en Valencia se está celebrando la Feria del Libro, los valencianos suelen comprar unos pocos libros. En tu caso ¿Existe alguna objeción por parte de tu familia a tener tantos libros en casa?

Efectivamente. Hay veces que tengo que entrar en casa a escondidas, porque si no es «¿Otro libro?» Eso sí, llegó un momento que tuve que adquirir un estudio para guardarlos.

Rafael con uno de los facsímiles de la Sociedad Bibliográfica  
                     

- Finalmente, sobre la Sociedad bibliográfica Valenciana Jerònima Galés. ¿Qué puedes contar sobre ella?

Eso es una sociedad bibliográfica, que se estableció hace unos 27 años, y bueno hay una serie de bibliófilos, que como socios amantes de los libros. Editamos una serie de facsímiles, libros, y últimamente hemos editado dos planos el de Mancelli del siglo XVIII. Ejemplar único en Valencia que lo tiene el ayuntamiento y que hemos considerado que un ejemplar solo ya que el ayuntamiento no ha hecho reproducciones. Pues se debía de hacer. La sociedad bibliográfica hacemos eso, somo humildes. Tenemos también conexión con otros bibliófilos, coleccionistas y demás gente del gremio del libro. Este tipo de sociedades han existido en Valencia desde el siglo XVIII, pero no han durado tanto como la nuestra. El nombre se debe a la primera impresora valenciana que tuvo ese taller.

Después de esta pequeña entrevista, Rafael me acaba dedicando uno de sus libros. 

Dedicatoria del escritor.
Fotografía: I. Balensiya

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