martes, 10 de agosto de 2021

LA OSA MAYOR EN VALENCIA Y LA TEORIA DE GILABERT

                   


Estamos a 10 de agosto, la mañana ha sido calurosa y ahora el frescor de la noche invita a salir al exterior. Es una noche perfecta, pues es la de San Lorenzo. Momento en que nuestros ojos se elevan al firmamento para buscar una de esas estrellas fugaces - lágrimas - para pedir un deseo. 

Callejero no se hasta que punto sabes de astronomía, pero seguro que sabes reconocer la constelación de la Osa Mayor en el cielo. Pero lo que tal vez no sepas es que sobre la tierra que estas pisando se encuentra reflejada. Es que sobre el plano de la ciudad de Valencia está representa esta constelación. 

La colocación de las estrellas sobre la ciudad.
Elaboración propia 


Tal vez sea una simple coincidencia que con un poco de imaginación alguna mente esotérica de algún astrólogo lo haya descubierto y difundido por las calles. Pero lo cierto es que está ahí, tan solo hay que unir de cierta manera, algunos de los edificios  más representativos de Valencia, para poder dibujarla sobre el mapa. ¿ Curioso no?


Constelación de la Osa Mayor. 


Plano de Valencia con los edificios marcados. 

Los edificios que conforman el plano de la constelación son los siguientes: Escuelas Pías, Lonja de la Seda, San Nicolás, Palacio de la Generalitat, Miguelete, Palacio Arzobispal, San Juan del Hospital, Convento de Santo Domingo, Torres de Serranos y Torres de Quart. 

Este hecho tan curioso hizo que se despertara mi imaginación y creara esta historia, este cuento de verano que os dejo a continuación. Disfrutadlo. 



LA TEORIA DE GILABERT Y LAS ESTRELLAS 


Un día durante un largo paseo por la ciudad me enteré que en sus calles aparece la Osa Mayor, marcada por unos edificios. Es por eso que intenté como historiadora del Arte que soy, buscar una relación que podría tener estos edificios entre si. Ya fuera el estilo arquitectónico, alguna marca de cantero representativa o el año de construcción. 

Así que me fui a visitarlo uno por uno por orden cronológico, apuntando en el cuaderno que siempre llevo encima, algunos datos interesante, en un intento de desentrañar el secreto. 

Iglesia de San Juan del Hospital
Construcción: 1255 - 1316
Arquitecto: Desconocido.



El Miguelete
Construcción: 1381-1429
Arquitectos: Andrés Juliá, Pere Balaguer.

                           
Torres de Serranos 
Construcción: 1392- 1398
Arquitecto: Pere Balaguer


Torres de Quart
Construcción: 1441 – 1460
Arquitectos: Pere Bonfill, Francesc Baldomar, Pere Compte.


 
Palacio de la Generalitat
         Construcción: 1421- 1656
      Arquitecto: Pere Compte

Convento de Santo Domingo
Construcción: 1439 - 1755
Arquitectos: Francesc Baldomar, Pere Compte, Antonio Gilabert
                           
Palacio Arzobispal
Construcción: 1463
Arquitecto: Francesc Baldomar 

Iglesia de San Nicolás de Bari
Construcción: 1476
Arquitectos: Pere Compte

La Lonja de la Seda
Construcción: 1498 - 1548
Arquitecto: Pere Compte

Escuelas Pías de Valencia
Construcción: 1767-1771
Arquitecto: Antonio Gilabert

Después de visitarlos todos y hojear las páginas del cuaderno. Di con la clave. ¡Eran los arquitectos! Estos diez edificios ya fueran construidos en tu totalidad o parcialmente tienen en común la mano de obra de estos hombres: Andrés Julia, Pere Bonfill, Francesc Baldomar, Pere Compte, Pere Balaguer y, por supuesto Antonio Gilabert.

El primero de todos es San Juan del Hospital, la iglesia más antigua de Valencia. Cuando te adentras en ella puedes ser cómo se ha detenido el tiempo, como si viajaras a la Edad Media. Un edificio de origen románico y como tal de autor desconocido. Así que, aunque es una de las estrellas, no podemos hacer nada más con ella.

El siguiente arquitecto, es Andrés Julia. A quien tal vez se le ocurrió algo para honrar a la Virgen de la Estrella, patrona de su Tortosa natal, por eso decidió dibujar una gran constelación sobre la ciudad en la que él ahora vivía. Se decantaría por la Osa Mayor, la reina de estas figuras estelares.De este hombre lo único que se sabe es que era de Tortosa, comenzó la construcción del Miguelete y murió en 1381. Finalmente, después de 33 años de parón de obras, la torre la acabó Pere Balaguer. Quién en homenaje a una posible amistad con Julià decidió difundir el secreto entre los mejores arquitectos de la ciudad.

¿Llegaron a conocerse ambos hombres? Pere Balaguer nació en 1335 y murió en 1424. Viviendo unos longevos 89 años en plena época medieval. Diez años antes, cuando contaba con 79 años decidió concluir las obras de la torre campanario de la Catedral de Valencia.

Con estos datos podemos suponer que ambos arquitectos podían bien haber coincidido algún día y tener conversaciones. Andrés Julià desde 1356 a 1369 había sido Maestro de Obras en la Sala Capitular de la Catedral, dónde hoy en día se conserva el Santo Grial. Suponiendo que en aquella época tuviera 30 años para tener tal puesto de responsabilidad, podríamos calcular hipotéticamente que el arquitecto tortosí nació aproximadamente en el año 1326.

Con este cálculo, podríamos decir que tenía 55 años cuando murió en 1381. Año en que Pere Balaguer contaría con una edad de 46 años. Así pues, con menos de una década de diferencia sería muy probable que ambos tuvieran conversaciones sobre la construcción de la torre y otros temas profanos como el de la representación de las estrellas sobre la ciudad de Valencia.

De esta manera marcamos el Miguelete con otra estrella.

El siguiente monumento se trata de las Torres de Quart. Fueron terminadas por Pere Bonfill en 1493. Si este fue el cabeza de obras, tendría una respetable edad para el puesto y para la época así que le calcularemos hipotéticamente alrededor de 45 años. Por lo tanto, usando esa fecha, Bonfill nacería en el año 1448 aproximadamente. Habían pasado 23 años desde que Pere Balaguer había fallecido en 1424. Por lo tanto, Bonfill no pudo haber aprendido el secreto de las estrellas por este arquitecto.

Sería a través de Francesc Baldomar como conocería el secreto. Baldomar sabemos que vivió entre 1395 y 1476. 81 años disfrutados en la época dorada de Valencia. El siglo XV, siglo en el cual en Valencia se edificarían importantes edificios y este sería uno de los arquitectos estrella.

En 1437, con 42 años, trabajó en el Convento de Santo Domingo. Edificaría junto a Bonfill las Torres de Quart, comenzando en 1441 con 46 años y terminándolas en 1476, cuando contaba con 81 y la muerte le sobrevino.

A los 68 años, en 1463 haría el Palacio Arzobispal de Valencia, y en 1470 con 75 años trabajaría como maestro en la construcción de la Lonja de la Seda. Cuando Pere Balaguer murió en 1424, Baldomar contaba con 52 años, por lo tanto, es probable que ambos arquitectos se hubieran encontrado y comentado el tema de las estrellas. Por otro lado, cuando Bonfill naciera – hipotéticamente en 1448 – Baldomar tendría 53 y cuando murió con 81 años, Bonfill contaría con 28. Tal vez el joven arquitecto hablara con el veterano en búsqueda de consejo y fuera Baldomar quién le revelaría la posición de los astros. De esta manera marcamos con una estrella las Torres de Quart.

En este punto recapitulemos. Julia y Balaguer se conocieron. Balaguer y Bonfill no llegaron a ser coetáneos, pero sí lo fueron Bonfill y Baldomar, quien lo fue a su vez de Balaguer. Así cerramos un eslabón de arquitectos para abrir otro.

El siguiente arquitecto es el famoso Pere Compte. Quien nació en 1430 y murió en el año 1506. Recorrió la ciudad durante 76 años. ¿Quién le contaría el tema de la constelación en el plano de Valencia?

Tal vez fuera el propio Bonfill 18 años menor que Compte. Cuando el arquitecto de las Torres de Quart falleciera en “1493” con los supuestos 45 años. Compte tenía 63 y por lo tanto es probable que hubieran coincidido por la ciudad y parado hablar sobre temas constructivos, profanos y divinos.

De esta manera estos cinco arquitectos estaban conectados entre ellos y sus obras, pero faltaba un sexto, que a simple vista desbarataba todo el plan, Antonio Gilabert nacido en 1716. Eran 210 años que lo separaban de la muerte de Pere Compte en 1506.

¿Quién fue este hombre ? Antonio Gilabert fue un arquitecto del siglo XVIII que hizo diversas obras por toda la ciudad de Valencia. El cual entre los años 1767 y 1771 construyendo las Escuelas Pías de Valencia. Siendo este edificio la última estrella de nuestro plano. Antonio Gilabert fue alumno de Tomás Vicente Tosca y Mascó, conocido como "El Padre Tosca". Un religioso matemático, físico, cartógrafo, teólogo, filosofo, ingeniero... y ¡astrónomo!

Me imagino al joven Gilabert aburrido en la clases de Tosca, mientras escucha a su maestro hablar de ese plano que había trazado con tanta perfección en 1704 y tanta fama había conseguido o tal vez sobre la posición de las estrellas en el firmamento. 

Antonio se sabía de memoria la historia de la construcción de esos antiguos edificios de la ciudad, que durante las clases le habían estado explicando con todo lujo de detalles. Después de la materia de arquitectura, tendría astronomía y más tarde cartografía. La jornada se le hacía pesada, por eso sentado en los último bandos del aula intentaba distraerse de alguna manera, garabateando con la pluma las constelaciones que había aprendido. El pliego de papel se había llenado de tinta y al darle la vuelta encontró una copia del plano de la ciudad que su maestro, con tanto espero había dibujado. Unas gotas de tintan habían traspasado el papel marcando algunos de los edificios, los puntos que representan las estrellas en la Osa Mayor.

Fue pensando en la historia de esos edificios que eran marcados con los puntos negros, en sus arquitectos, en su construcción y con cuidado los iba uniendo con una raya fina. Eran arquitectos estelares. Faltaba uno de los puntos que caía en un solar de la ciudad. Solar que años más tarde el mismo buscaría para construir una escuela. 

Una quimera se formó en su mente. Sonrió doblando el pliego de papel, cuando fuera a la taberna les contaría la historia del plano y la constelación de la Osa Mayor a sus amigos.

 


Y así surgió lo que yo he llamado en este cuento la "Teoria de Gilabert". 
Lo inventara él, u otra persona. Sueño o verdad, lo cierto es que se halla en la ciudad.

                                                      ¡Feliz Verano a todos!


martes, 3 de agosto de 2021

¡Oh Sultana mía ! (Esencias de Valencia#7 )

 


 

Caía la noche, el rey desde la terraza del alcázar contempló la ciudad, los arrabales, los jardines vecinos. El cielo del color de la dulce sangre del fruto del naranjo era atravesado por bandadas de pájaros.

Habían aparecido sobre el firmamento las primeras estrellas, hermosas brillaban como diamantes. Los rayos del sol mortecino teñían de azafrán el río que serpenteaba entre las maravillosas huertas.

En el azul de su mirada mostraba satisfacción de ver cumplidos, al fin, sus sueños. Con los ojos húmedos por la emoción grito: «¡Valencia eres mía!»

Su robusto cuerpo de guerrero se estremeció, y sintió que sus piernas firmes como columnas de mármol de derrumbaban al escuchar su propio grito. Fue entonces, en aquel momento, cuando supo que acababa de tomar posesión del paraíso.

De Valencia, un paraíso ganado con esfuerzo.

Quizás yo nunca sentiré, lo mismo que el Jaime I, pero si que puedo decir: «¡Valencia, soy tuya!» Porque ¡Oh, Sultana mía! Vos me vais engendrar en vuestras entrañas. Yo nací y crecí en vuestras calles.

Cuando recorro vuestra piel de asfalto, piedra y jardines, voy murmurando los nombres de vuestras calles, como si fueran una oración que me produce un éxtasis místico y entonces me siento mía.

Conozco todos vuestros secretos, vuestra la historia. Valencia, la clara. Sois la ciudad más hermosa de España, femenina y nupcial. Dos veces desposada con el Cid de Castilla y con Jaime de Aragón.

Ciudad de Luz, capital de la alegría, sede del buen vivir, dónde la fiesta no estorba al trabajo y el trabajo es fiesta: la noche de San José, donde la mágica claridad ilumina la multitud silenciosa. El fuego prende devorando todo un año de trabajo. Es el maravilloso ritual de las fallas.

El Día de María, Virgen de los Desamparados, patrona de los buenos valencianos, cuando Valencia hueles a jardín, la vieja imagen avanza sobre una fervorosa marea humana, amparando a todos bajo su manto.

Valencia, sois tierra de fronteras, confín del gótico y el árabe, donde los linajes aragonés y castellanos se encuentran, se entrecruzan y se confunden las sangres y hablas mezclándose con los viejos valencianos y recuerdos del esplendor musulmán.

Alegre polvorín para quienes saben copiar con trazos de fuego, en el alto de los cielos, los jardines de palmeras de la tierra.

Universitarios protegidos por la sombra de Lluis Vives. Cuna de artistas que guardan en la sangre el ancestral secreto de las formas, los colores y las melodías, encrucijada comercial en la anida la antigua sabiduría mediterránea, compartiéndola en la fortaleza financiera de la Lonja.

Valencia ¡Oh, Sultana mía! Sois ciudad de brazos abiertos, ciudad de puertas abiertas que miran hacía las altas tierras de donde descienden las aguas de tu amado Turia, tu esposo. Fecundando tus campos.

Valencia todo a vuestro alrededor es hermoso, incluso vuestra bandera, que parece un campo de trigo donde nacen cuatro amapolas bajo el azul de un cielo iluminado por el sol.

Porque una cosa es cierta, solo en Valencia, reluce tanto el cielo y es tan azul… como los ojos de Don Jaime que os contempló como padre orgulloso y os amó como enamorado.

¡Oh Sultana mia! Este campo del cual he hablado antes, nunca será destruido, porque una oscura bestia, emblema de vampiros, cuida con fiereza de vuestra Real Señera y la sujeta fuertemente entre sus garras para que no se postre en tierra ¡ni ante un rey!

Vuestra Señera tricolor está llena de símbolos: oro, rojo y azul. Lo que es lo mismo: Patria, Libertad y Amor.

Valencia ¿Acaso no sabéis porque es? Oro es Patria, por tu Sala Dorada, donde se reúnen y se reunieron vuestros gobernantes. Rojo es el recuerdo de Ausias March, halconero del rey, poeta valenciano que cantaba a la sangre que derramaron los hombres por vuestra libertad. Azul es el color del cielo que nos prometía el santo medieval, San Vicente Ferrer, que con sus discursos sencillos y domésticos, hacía tronar la palabra encendida y dramática, llevando las calles de relatos apocalípticos junto al Amor al Señor.

Las calles llenas también de torres como la hermosa Santa Catalina, una autentica obra de orfebrería, pero no plata, sino de piedra viva. A sus pies se viene a disfrutar de la horchata, el líquido de oro como lo denominó un sediento Don Jaime.

En su sombra vinieron a reposar las pescaderas de Blasco Ibáñez, como sacada de su libro “Flor de Mayo”. Las mujeres se refrescaban con la legendaria bebida, cansadas del sol tan luminoso de la playa de arenas blandas donde Sorolla plantaba su caballete y pintaba como el dorado sol valenciano se reflejaba en el agua, donde los niños desnudos e inocentes jugaban a saltar las olas. Mientras el pintor plasmaba en sus lienzos el movimiento de las velas hinchadas y los pescadores sacando se sus redes la plata viva del pescado.

Valencia ¡Oh Sultana mia!

Todo en vos era hermoso, hasta que una madrugada, vuestro amado esposo Turia, se enfureció como un arcaico dios de eso que ni el nombre queda, y arrasó destruyéndoos.

Valencianos ¡Contemplad a Valencia!

Sus vestidos de seda roja, amarilla y azul están manchados de barro y desgarrados como su alma, pero aún así y con sufrimiento que causo la riada del 57, nos levantamos solidarios a ayudarte.

Siempre que ha ocurrido una desgracia y hemos caído al suelo. Nosotros los valencianos, hemos sido los primeros en levantarnos. Y seguiremos levantándonos por vos Valencia ¡Sultana nuestra!

Dentro de algunos años, cuando yo sea un puñado de polvo que se confunda con al polvareda de un campo abandonado, y mi garganta calle para siempre como una acequía sin su tradicional murmullo de agua fresca… Seguirán existiendo vuestro hijos, los valencianos. Que os animaran a luchar y a sobrevivir por los siglos de los siglos, con su cotidiano grito de guerra un tanto deportivo.

 

¡Amunt Valencia!
              ¡Amunt! 


lunes, 2 de agosto de 2021

METROVALENCIA: la historia de nuestra red ferroviaria urbana.


Unidad de un MetroValencia

La historia de la red metro de Valencia comienza con el añorado Trenet de València. Era una red de ferrocarril de vía estrecha que conectaba la ciudad de Valencia con algunas localidades de alrededor. En su gran momento de esplendor estuvo formada por seis líneas distintas: El Grao, Rafelbunyol, Bétera, Líria, Nazaret y Villanueva de Castellón. Sumaban un total de 120 km de vías y 69 estaciones. Alguna de estas líneas a días de hoy aún se conservan con el moderno nombre comercial de Metrovalencia.

El antiguo Trenet de Valencia 

El origen comienza en 1877 cuando se promulgó la Ley de Ferrocarriles y Tranvías, que sustituyó a la primera creada en 1855. En dicha ley se establecía la creación de redes de ferrocarril cuyas vías fueron de 1 metro de anchura y menor longitud de las principales. Dando así una línea ferroviaria de bajo coste, los ferrocarriles económicos los llamaban. Además, que no tenían subvención alguna, se construyeron con la ayuda que otrogaba la exención de impuestos. 

Ejemplar de la Ley de Ferrocarriles de 1877

Amparándose debajo de la esta ley nacieron la Sociedad Valenciana de Tranvias y la Sociedad de carbones minerales de Dos Aguas y del Ferrocarril del Grao de Valencia a Turis. Ambas asociaciones fueron las que de manera independiente movieron la construcción de los trenes de vía estrecha. 

La Sociedad Valenciana de Tranvías surgió el 16 de enero de 1885 por el famoso arquitecto Juan Navarro Reverter, que tenía permiso para hacer un estudio de un tranvía de vapor desde la ciudad de Valencia hasta la localidad de Líria. Un año más tarde lo cambió por lo llamado "ferrocarril económico".

Las obras comenzaron el 3 de agosto de 1887 y el 18 de julio de 1888 la línea del primitivo metro de Líria estaba acabada. Media 26.800 km, comenzaba en la parada Santa Mónica - mas tarde llamada Pont de Fusta - y terminaba en la de Líria. 

Uno de los antiguos tranvias tirado por caballos en la futura avenida del Puerto

Esta vía de comunicación obtuvo mucho éxito por los valencianos y pronto nacería la siguiente que se llamaría El Grao de Valencia - Bétera y se alargaría hasta la población de Rafelbunyol. Fue construida en tres tiempos. Primero la que conectaba la estación de Empalme (Burjassot) con Bétera con una longitud de 14.600 km y la inauguraron el 21 de noviembre de 1891. La segunda parte del proyecto fue la conexión del El Grao - Pont de Fusta 5.800 km estrenado el 7 de julio de 1892. Por último, la tercera parte Pont de Fusta - Rafelbunyol, 13.300 km. Esta parte del proyecto se fue inaugurando por trocitos. Alboraya, 17 de marzo de 1893, Museros 27 de julio y Rafelbunyol 18 noviembre. Sobre la mesa de proyectos se quedaron las estaciones de Puzol y Sagunto. 

La otra compañía Sociedad de carbones minerales de Dos Aguas y del Ferrocarril del Grao de Valencia a Turís apareció el 8 de julio de 1891. Su presidente fundador fue Juan Isla Doménech cuyo objetivo no era otro que transportar los vinos de “Baronía de Turis” y el carbón de Dos Aguas hasta el puerto de Valencia. Se estrenó el 11 de noviembre de 1893. Momento en que la empresa decidió cambiar de planes y la ruta de Jesús – Torrente da un giro y se dirige hacia Picassent el 27 de enero de 1894. Continuaría un año mas tarde, el 9 de febrero Picassent – Carlet, le siguió Carlet – Alberique el 1 de noviembre. Finalmente, en 1917 se estrenó el último tramo de la línea Alberique – Villanueva de Castellón. Con una longitud de vías de 52, 400 km.

En 1917 surgió la C.T.F.V: Compañía de Tranvias y Ferrocarriles de Valencia llamada vulgarmente por lo valencianos como Cacaus, Tramusos, Faves i Vi ­( Cacahuetes, altramuces, habas y vino en castellano ) Esta empresa fue la unión de la Sociedad Valenciana de Tranvias y Compagnie Génerale des Tramways de Valence Société Lyonnaise dedicada a la explotación de tranvías urbanos en nuestra ciudad, a la cual llamaban “Lionesa”.

La C.T.F.V fue la encargada de gestionar los trenes de vía estrecha de Valencia durante 47, pues fue absorbida como la anterior mencionada Sociedad de carbones minerales de Dos Aguas y del Ferrocarril del Grao de Valencia a Turís. El aporte que hizo a nuestra historia ferroviaria fue la electrificación de la línea de Llíria desde 1916 hasta 1928. El resto de líneas hubo que esperar hasta 1959.

Por los destrozos durante la Gran Riada de 1957 la línea de tranvía que conectaba Jesús – Nazaret tuvo que desaparecer definitivamente. Aún así la C.T.F.V siguió en pérdidas económicas y en 1965 desapareció.

Tranvía ahogado durante la Riada de 1957

Después de esta desapareció en 1965, FEVE: Ferrocarriles Españoles de Vía Estrecha  una organización administrativa de la Explotación de Ferrocarriles del Estado que se haría cargo de gestionar durante 22 años las vías valencianas. Durante esta época la línea de Pont de Fusta fue una de las que más tráfico de viajeros distribuía en toda Europa.

En noviembre de 1986 fue cedida a la Generalitat Valenciana que creó la empresa pública FGV: Ferrocarriles de la Generalitat Valenciana. Bajo la dirección de esta empresa el 8 de octubre de 1988 se inauguró el túnel de las líneas del norte y del sur, comunicando Empalme y Jesús.

Esta nueva red fue adoptando la del Trenet de Valencia usando los mismos tramos y líneas de aquella antigua red ferroviaria, lo único que cambio fue que el tramo de Empalme con El Grao y pasando por Pont de Fusta se hizo en versión tranvía a principios de los años 90.

Automotor Devis serie 50 en Pont de Fusta

Fue el 16 de noviembre de 1998 que la red de Ferrocarriles de la Generalitat Valenciana paso a comercializarse con el nombre que todos conocemos en la actualidad Metrovalencia.

Inauguración del Metro de Valencia, el 8 de octubre de 1988 

La palabra 
Metro que usamos para denominar este transporte viene de “ferrocarril metropolitano” Dando a entender con metrópolis el centro urbano de una ciudad y la periferia formada por pequeñas ciudades dormitorio.

En 1988 Valencia había inaugurado las líneas subterráneas 1 y 2. En ese momento nuestra ciudad se convirtió en la tercera en España de tener un servicio de ferrocarril metropolitano. 

En el momento en que Metrovalencia se hizo cargo de los trenes de vía estrecha de la ciudad, esta contaba con seis líneas y dos zonas: norte y sur.

-      - Red Norte: Estación de Pont de Fusta. Salían los vagones en dirección Líria, Bétera, Rafelbunyol y El Grao.

-       -  Red Sur: Estación de Jesús. Salían los vagones en dirección: Villanueva de Castellón y Nazaret.


Estas líneas se unieron subterráneamente en octubre de 1988, momento en el cual nacería el actual MetroValencia que nosotros utilizamos. 



A días de hoy, nuestro sistema de metro cuenta con las siguientes líneas de ferrocarriles.


Línea 1: Bétera – Villanueva de Castellón.

Metro de Bétera


40 estaciones. 8 subterráneas.

Su origen viene de la antigua de FEVE, Jesús – Villanueva de Castellón y Pont de Fusta – Bétera.

Presta servicios cortos a otras estaciones intermedias como son: Seminario- CEU, Emplame, Torrent, Picassent y L´Alcudia.

Las estaciones con mayor cantidad de viajeros durante el año se concentran en Àngel Guimerà, Plaça d´Espanya y Jesús.

Línea 2: Llíria – Torrent Avinguda.

Metro de la línea 2 dirección a Paterna


33 estaciones. 11 subterráneas.
Su origen vienen de la antigua línea del trenet, la cual conectaba las estaciones de Valencia - Pont de Fusta con Liria (Norte) y Valencia - Jesús hasta Torrent (Sur)

Inaugurada en 1988 con un trayecto entre Liria y València Sud, que después quedó suprimido, siendo Liria y Empalme, hasta 2015 cuando la línea 2 fue recuperada con un trazado prácticamente igual que el original. Desde Liria hasta Torrent Avinguda. 

Esta línea presta servicios cortos hasta otras estaciones con una final de trayecto son Paterna y Empalme. 

Las estaciones con mayor número de viajeros son Empalme, Àngel Guimerà, Plaça d´Espanya y Jesús.

Existe un proyecto desde 2020 para desdoblar la vía, en Paterna – Polígono Fuente del Jarro  con la construcción de una segunda estación en la zona industrial.

Línea 3: Rafelbunyol - Aeroport

Un dia normal en la línea de Aeroport

27 estaciones.
Se encuentra inspirada en la línea del trenet que conectaba la estación de Valencia – Pont de Fusta con Rafelbuñol. Es la que más afluencia de pasajeros tiene debido a que conecta con el Aeropuerto de Valencia. Los túneles cambian don de doble ancho desde Alameda hasta Alboraya – Peris Aragó. Desde Alameda las comparte con la 5 y la línea 9, y sus vías discurren en paralelo o sobrepuesta como en Xativa, teniendo una estación en cada sentido. Una configuración que permanece así hasta Avinguda del Cid que vuelve a ser doble hasta el Aeroport.

Línea 4: Mas del Rosari / Fira València - Doctor Lluch y Llom a Llarga Terramelar - Emplame. 

El metro de la línea 4 en la Feria de Valencia

33 estaciones.
Esta línea de metro salió de la conversión de un tranvía moderno, entre la estación de Empalme con la de Pont de Fusta, por la construcción de las líneas 1 y 2, junto al antiguo Trenet.
Ha ido sufriendo diversas modificaciones, desde que se inauguró en 1999 con una vía que conectaba con RTVV. El 23 de septiembre de 2005 se le añadió la de Mas del Rosari en la Coma de Paterna. Finalmente, en diciembre de ese mismo año, fueron abiertas otras estaciones para dar servicio a los barrios de Valterna, Lloma Llarga y Terramelar, en la población de Paterna. 

Línea 5: Maritítim Serrería - Aeroport

En la gran estación de Maritim- Serrería
18 estaciones.

Esta línea es una de las más importantes pues conecta el Puerto de Valencia con el Aeropuerto de Valencia. El primer tramo se estrenó entre la Alameda y Ayora el 30 de abril de 2003. Mientras que el 2 de abril de 2007 empezaría a dar servicio con la estación de Marítim Serrería una estación diseñada para unir el metro con el tranvía.
Finalmente el 18 de abril de 2007, se inaguró entre Mislata - Almassil y el Aeropuerto de Manises, sustituyendo la antigua línea ferroviaria de C - 4 de Cercanías. 

Las estaciones con más viajeros en sus andenes son Aeroport y Angel Guimerà. 

Línea 6: Tossal del Rei - Martítim Serrería

El metro 6 en la parada de Tossal del Rei 

21 estaciones.
Es la línea de metro que une los barrios de Orriols y Torrefiel con la zona martítima de Valencia. Pasa por el mismo trazado que la línea 4 en Primat Reig y Les Arenes.

Línea 7: Martítim Serrería - Torrent Avinguda 

Camino a Torrent 

16 estaciones.
 La antigua vía que unía la estación de Torrent con Maritim- Serrería. Con el tiempo al estrenar la estación de Torrent Avinguda este ramal forma parte de la línea 5. Su historia ferroviaria comienza el 22 de septiembre de 2004 cuando se hacer la penetración en la población de Torrent partiendo de la estación de Torrent, hasta la nueva subterránea de Torrent Avinguda, algo más céntrica conectando el 2 de abril de 2007 con Maritim – Serreria.

Una línea diseñada para unir la 5 y la 7 con el tranvía 8 que va al puerto. 

Línea 8: Martitim Serreria – Marina Reial Joan Carles I

Estación de Marina Reial Joan Carles I 

4 estaciones.
Esta línea es la más corta. Se trata de un tranvía que esta en funcionamiento desde el 2 de abril de 2007. Entrando en servicio en la estación de Marítim Serreria. Una estación diseñada para unir las líneas 5 y 7 con el puerto.

Línea 9: Alboraya Peris Aragó – Ribarroja del Turia

Metro en Alboraya
23 estaciones.

Comenzó a funcionar el 6 de marzo de 2015. El trazado va desde la población de Alboraya, hasta Ribarroja del Turia, manteniendo un trazado común entre las vías 3 y 5, de las cuales se separan en la estación de Rosas en Manises hasta continuar hasta la población interior de Ribarroja del Turia, por el ya desmantelado ferrocarril de Valencia a Liria de la Renfe, al cerrar la denominada via de tren C-4 de Cercanias.

Línea 10: Alacant – Nazaret

Una nueva vía de metro que se inaugurará el próximo año de 2022.

Plano de MetroValencia a días de hoy. 



domingo, 1 de agosto de 2021

LUGHNASADH: del Señor de la luz a los Cristos de Agosto.( La Valencia pagana #7)

 

Las espigas de trigo ya están doradas. 

En estos días en que el sol irradia con fuerza sus rayos, la Rueda del Año ha girado por penúltima vez, marcando una fiesta en el calendario pagano. Esta fiesta es llamada Lughnasad en honor al dios celta Lugh, el cual cuenta la tradición inventó esta fiesta en tiempos inmemoriales en honor a su madre Tailtiu, una diosa que murió de agotamiento tras limpiar, fertilizar y plantar cereales creando así los campos para la agricultura.

El dios protector y guerrero Lugh

Así pues, bajo los abrasadores rayos del sol de agosto se celebraba Lughnasad. Momento en que se recolectaban las primeras cosechas y se guardaban las semillas para el futuro. Ya que lo que se recogía este día iba a ser el sustento de todo el invierno para las familias agrícolas, no solo los frutos, sino también el hecho de poder comerciar con el trigo en las ferias y mercados para vender los granos o poder molerlos y hacer pan, ganando dinero para comprar todo aquello que no podían sacar de sus campos.

Las gentes del campo, nuestros antepasados paganos, esperaban con ansias la llegada de esta celebración que se hacía entre la luna llena mas centrada entre el Solsticio de Verano y el equinoccio de Otoño. Pero sufrió modificación de fecha debido al calendario romano y posteriormente al gregoriano quedando fija en un concreto el 1 de agosto. A partir de este día el sol va perdiendo poco a poco sus fuerzas los días se irán haciendo mas cortos y las noches más largas y poco a poco la oscuridad ganará la batalla.

Por eso se encendían velas para ayudar al sol y se vestían de color amarillo, blanco y violeta, color de la lavanda que también estaba en plenitud, igual que el trigo, para poder segarla.

El trigo, el centeno, la avena, el arroz entre otros cereales ya dorados se mecían con la brisa en los campos a la espera de ser regados. Algunos árboles ya tenían frutas maduras para cosecharlas y la mayoría de plantas medicinales estaban en su mejor momento para ser cortadas y secarlas con el calor.

Diferentes tipos de grano

De los cereales obtenidos, como agradecimiento se enterraba el primer puñado para devolverlo a la tierra como muestra de respeto a los dioses y espíritus de locales. Una parte se destinaba para utilizarlos de semillas para el siguiente cultivo y otra se vendía o se molía para tener harina y amasar panes.

El festejo tenía un doble propósito: celebrar los esfuerzos realizados para labrar la tierra y cultivarla para obtener el grano y agradecer a los dioses la protección del cultivo y la próxima fertilidad de la futura cosecha. Estos pueblos eran de mentalidad animista, pensaban que todo en la naturaleza tenía un alma o espíritu: los árboles, las montañas, las rocas y como no la cosecha. Por eso cuando segaban la cosecha, solían hacer una serie de muñecas con espigas, hojas de panocha o de tela rellenas de grano, para que el espíritu de la cosecha se albergara dentro de ellas y pudieran vivir hasta que volviera a nacer otra vez el grano en primavera. Así tenía que cuidarlas en las casas durante todo el invierno y a cambio sus cosechas serían fértiles. 

Muñecas de la cosecha con hojas secas de panochas

Mi muñeca de la cosecha
Fotografía I. Balensiya

( click aquí y te enseñaré cómo hacer tu muñeca de la cosecha)

En los primeros siglos de la época medieval, con el protocristianismo la fiesta seria conocida en algunos pueblos europeos como Lammas, misa de la hogaza, pues con los primeros granos horneaban hogazas de pan que eran ofrendas en los altares para agradecer la abundancia de la tierra y dar gracias a Dios.

La iglesia se encargó, como siempre, de hacer desaparecer el culto pagano de Luhg, el dios de la luz y del fuego, inteligente y talentoso. Guerrero que protegía al pueblo, como su salvador. Colocando en su lugar diversos santos. En el caso de España encontramos tres sustitutos a este dios pagano para cubrir las necesidades de la fiesta: Lugh cuyo símbolo era el león – casualidad de finales de julio a la primera mitad de agosto el zodiaco sea representado por Leo – fue sustituido por otra deidad solar por así decirlo, Cristo. Luz del mundo, el llamado León de Juda, cuyo cuerpo se transformo en pan. Si buscamos en el calendario de fiesta patronales encontramos que existen diversas festividades en agosto a los Cristos. La primera de ella muy cercana de nosotros. El Cristo de El Palmar en la Albufera, rodeada de arrozales con el grano a punto de ser cosechado. A este Cristo se le pasea en barca por el lago para bendecir las aguas para asegurar todo el año de buena pesca y cosechas.

El Cristo durante su paseo por la Albufera

Pero no solo en la ciudad de Valencia, también en diversas poblaciones valencianas encontramos Cristos dedicados a varias advocaciones:

-        Cristo del Amparo: Ador, Font d´en Carràs.

-        Cristo de la Fe: Alcasser, Mislata y Paterna.

-        Cristo de los Necesitados: Aldaia.

-        Cristo de la Providencia: Almassera y Rocafort.

-        Cristo de la Agonía: Antella y Xeraco.

-        Cristo de la Salud: Beneixida, Quesa y Palma de Gandía.

-        Cristo de los Afligidos: Font de la Figuera y Siete Aguas.

-        Cristo del Consuelo: Fortaleny y Rafelquaraf.

-        Cristo de la Peña: Guadassuar.

-        Cristo de las Mercedes: Marines.

-        Cristo de la Sangre:Polinya del Xuquer.

-        El Santísimo Cristo: Novelé, Silla, Catarroja.

En cuanto a la faceta del dios Lugh como guerrero protector del pueblo y los caballos fue sustituido por Santiago Apostol montado en su caballo blanco y defendiendo al Reino aunque celebrando el 25 de julio, pero dentro del periodo de la fiesta, pues realmente se celebraba con la luna llena a finales de Julio y principios de agosto como hemos comentado.

El santo patrono de España

Por último, tenemos a San Cayetano, una fiesta que se celebra el 7 de agosto y es considerado el patrón del pan y del trabajo. Coincidiendo con esta fiesta de origen pagano en la que aquellos pueblos siempre trabajaban porque la vagancia estaba mal vista, era algo fue deshonroso como luchar sin valor o desertar del campo de batalla, Además el pan es el centro de la fiesta de la cosecha, pues sin el grano no se obtendría este elemento que tanta importancia ha tenido y tiene, en la cuna del Mediterráneo donde nosotros vivimos.

El patrón del pan y el trabajo 

Callejero, aunque han pasado tantos siglos ya, hoy en día es posible celebrar Lughnasad / Lammas, la fiesta de la cosecha, porque, aunque no cultivemos campos nuestras cosechas en la actualidad son los logros personales o en el trabajo y siempre tenemos que agradecer a Dios – o a los dioses – por ello.

Por eso os traigo un pequeño ritual que puedes hacer sea cual sean tus creencias. Para empezar, siéntate en una silla cómoda y relájate. Respira hondo unas cuantas veces, ponte alguna melodía agradable y prende incienso si es de tu agrado.

Toma un folio en blanco y piensa en el mes de febrero, cuando las semillas comenzaban a despertar bajo tierra, piensa como fue ese mes, en que ha cambiado tu situación, que has aprendido, como has avanzado. Cuales han sido tus logros y lo que has trabajado estos meses. Porque siempre nos fijamos más en lo que no tenemos que en lo que hemos conseguido, pero también debemos ser consciente de lo bueno que tenemos y si nuestro trabajo da frutos. Apuntalo todo esto en el papel como una siempre lista. A continuación, añade lo que quieres conseguir en lo que resta del año, lo que te haría ilusión tener. Cuando acabas tendrás lista tu cosecha.

Así debe quedar el ritual.
Fotografía: I. Balensiya

Mientras pliegas el papel piensa positivamente en lo que has logrado, una vez acabado, coge un cirio o vela rosa entre tus manos y retrasmítele todo tu agradecimiento, pues el rosa representa la fertilidad y la abundancia. Da gracias por tu casa, tu trabajo, tu coche… Ponla junto a la lista y deja que se consuma la cera por completo junto alguna ofrenda: unos granos de avena, arroz, espigas, frutos rojos, un trozo de pan, algo que representa la cosecha.

Cuando la cera esté fría, debes enterrarla junto a la lista y las ofrendas en el jardín de tu casa o en las macetas donde cultivas tus plantas. Así con amor devuelves nuestro agradecimiento a la tierra.

Devolviendo los restos del ritual a la tierra.
Fotografía: I. Balensiya

Otra opción para celebrarlo es salir al campo – o a la Albufera – al contacto con la Naturaleza y recoger semillas o frutos silvestres como arándanos, moras, fresas, frambuesas… Siempre con respeto a la planta y no destrozarla.

Ejemplar de zarzamora.
Fotografía: I. Balensiya

Por último, si os gusta mancharos las manos, no hay nada mejor que amasar y hornear vuestro propio pan o galletas de cereales o frutos rojos.

Para hacer las siguientes galletas es muy sencillo: coged galletas María las introducís dentro de una bolsa y con el rodillo o una botella de vino las moréis hasta hacer un polvo muy fino, lo volcáis a un recipiente  y añadís leche hasta conseguir un masa como plastilina. Con los dedos o con una cuchara hacéis bolitas en una bandeja de horno. Decoráis con un arándano u otro fruto rojo y espolveaís con azúcar moreno. 10 minutos de horno hasta que estén doraditas y crujientes. 

Galletas de la cosecha
Fotografía: I. Balensiya


¡Feliz Lughnasad / Lammas!
Os deseo que tengaís una abundante cosecha de éxitos y nuevos proyectos.

Simbólico altar a la cosecha
Fotografía: I. Balensiya