lunes, 9 de octubre de 2017

El Centenar de la Ploma, la escolta militar de la Real Señera.



Callejero, hoy, mientras recorres las calles de Valencia, quizás portando contigo una señera que con gran cuidado no querrás soltar en todo el día, pasarás por la Calle de las Barcas. Te ruego que si pasas por ahí, te detengas un instante en el número 15, frente a la fachada del Teatro Principal.

La razón es que hace muchos siglos atrás ahí, en el solar donde se levanta el teatro, existía un lugar donde habitaban los custodios de la Real Senyera. Ahí en ese lugar se halla la Casa de los Ballesteros, más conocido por nosotros con el nombre de El Centenar de Ploma.

¿Pero qué era está institución?

Antes de explicar esto, hay que recordar que nuestra insigne Señera, tiene el rango de real, es decir que tiene el mismo estatus de un rey, en reconocimiento a la resistencia puesta por Valencia a Pedro El Cruel de Castilla, durante la Guerra de los Pedros (1356-1365), concediendo al Reino de Valencia el derecho de usar sobre sus armas la corona real.

Con una bandera con rango de realeza, debía de tener una escolta digna de un rey, por eso unos años antes, el 3 de  junio de 1365, se creó una institución militar formada por 100 ballesteros, llamada El Centenar de la Ploma, con la misión de proteger y escoltar la Real Senyera en todas sus salidas, ya fuera en tiempo de guerra o paz, para su salvaguarda y defensa. 

Esto se sabe por el documento más
 antiguo que se conoce sobre la Companyia del Centenar de la Ploma, es el Real Privilegio otorgado por el rey don Pedro el 3 de junio de 1365, en el sitio de Murviedro, relativo a la manera de elegir los componentes de la Compañía. Por otro lado está el Privilegio concedido en Monzón, el 23 de julio de 1376, Pedro II de Valencia y IV de Aragón, determinan el carácter y función de la Compañía, es decir que cuando la  la Bandera salga del cuartel, vaya escoltada por los 100 caballeros armados, que paga la Ciudad. 

Esta nueva compañía iría a reforzar a los originales Ballesteros de la Ploma. La diferencia está en que en la primera compañía todos eran artesanos y en la segunda podían ser sus integrantes nobles o plebeyos. La ciudad aprobó las ordenaciones de los 100 jinetes en 1391. 

Unos años después se descubrió que 
 la Companya del Centenar de Ploma, era más antigua de lo que se pensaba. En el año 1604 durante una reunión de las Cortes Valencianas  presidida por el rey Felipe III, y en las celebradas en Monzón presidiadas por Felipe IV en el año 1626, se dieron cuenta de  “la Companyia del Centenar de la Ploma fue instituida por la Magestad del Senyor rey en Jaume lo Conqueridor”.

¿Pero porque de la Ploma ?

El nombre procede de la pluma (ploma en valenciano) que el centenar de soldados llevan como adorno sobre los yelmos que cubrían sus cabezas.  “Lo más distintivo de su indumentaria constituía además, en una sobrevesta blanca de lienzo con la cruz roja de San Jorge, una sobre el pecho  y otra a la espalda. Su lema era: In te Domine, speravi, non confundar."

La compañía tenía el campo de instrucción o de maniobras en las afueras de la Ciudad. En tiempos de paz organizaba torneos y competiciones, donde los trofeos eran copas o cucharillas de plata. Constantí Llombart escribió una pieza teatral “La copa d´arget”, donde se hace eco a estas competiciones. Al frente de la milicia estaba el capitán, cargo que ostentaba la Justicia Criminal de Valencia por delegación del Consell de la Ciutat, a quien correspondía la responsabilidad de la dirección y mando de la fuerza. Este estaba apoyado por los oficiales y los “caps de dehena”, cada uno de estos últimos mandaban directamente sobre diez hombres.

La Compañía del Centenar de la Ploma, como toda institución medieval, sociedad teocéntrica, estaba imbuida de un profundo espíritu religioso. Los ballesteros formaban una asociación religiosa o cofradía bajo la protección de San Jorge, la cual fue establecida, por el antes comentado, Privilegio del rey Pedro II de Valencia y IV de Aragón, fechado en Valencia el 10 de julio de 1371. Los Estatutos de la Cofradía fueron confirmados posteriormente por Juan II en 1393 y por Fernando II en 1479. La Cofradía tenía cerca de su casa la Iglesia de San Jorge, consagrada a la Virgen de las Victorias, donde celebraban su culto los miembros de la Orden de San Jorge de Alfageme, que luego se uniría y fusionaría con la Orden de Montesa.

Desapareció la Compañía del Centenar de la Ploma con el advenimiento al trono de Felipe V, después de la batalla de Almansa, que supuso para el Reino de Valencia perder sus fueros, instituciones y otras singularidades. Fue una forma de vengarse por el apoyo que en el Reino de Valencia tenía al arquiduque Carlos. Siendo este el fín del Centenar de la Ploma.  


Esta ha sido la historia de la custodia de la Señera, donde muchos hombres ofrecieron su lealtad y coraje por defender la Senyera, que hoy 9 de Octubre honramos orgullosos.

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